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Los siete radares fijos y uno móvil de la ciudad empiezan a sancionar

Estaban en periodo de prueba, pero desde la tarde de ayer fotografían y tramitan multas por exceso de velocidad, que oscilan entre los 100 y los 600 euros e incluyen retirada de puntos

Radar Nosa Sra. Saínza. | R. Cruz

Radar Nosa Sra. Saínza. | R. Cruz

M. J. Álvarez

Ourense

Se acabó el periodo de prueba y ensayo. Los siete radares fijos que instaló el Concello de Ourense en otros tantos puntos de la ciudad —así como un octavo radar móvil, el veloláser—, que llevaban 15 meses en periodo de prueba controlando excesos de velocidad sin sancionar, están ya activados y desde la tarde de ayer fotografían e imponen la correspondiente sanción a los que excedan esas velocidades máximas de 30 y de 50 kilómetros por hora, según la calle. Son multas que pueden oscilar entre 100 y 600 euros, de acuerdo al baremo de Tráfico, y con retirada de puntos, según la gravedad y kilómetros de más que se excedan de lo permitido.

Radar en Pena Trevinca. | R. Cruz

Radar en Pena Trevinca. | R. Cruz

El propio alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, lo confirmó ayer a través de sus redes, con uno de sus mensajes. «Tras varias semanas notificando avisos a infractores, en las próximas horas estarán operativos los radares de la ciudad. Rogamos circulen con precaución, cumpliendo la normativa estatal», enfatiza el regidor.

Una normativa que reduce mucho la velocidad máxima en algunas vías, partiendo de estudios de siniestralidad manejados también por la Dirección General de Tráfico, según los cuales en vías urbanas con topes de 30 kilómetros/hora se reduce la mortalidad al 10% en caso de atropellos a peatones. En cambio, cuando se circula a 50 kilómetros por hora el riesgo de mortalidad del peatón tras el impacto aumenta a un 90%.

Los radares que empezaron a controlar y multar ayer están ubicados en Avenida de Marín, sentido entrada, tras pasar el puente de la N-525 donde la circulación debe ser a 30 kilómetros/hora. También en avenida de Zamora (carretera de Seixalbo), a la altura de la Ford, donde la velocidad máxima será a 50 kilómetros por hora. Otro está en la avenida Eulogio Gómez Franqueira, en el barrio de A Ponte, donde la circulación debe ser de 35 a 40 km/hora. También en la avenida Otero Pedrayo (inmediaciones del campus), donde la velocidad máxima es de 50 km/hora en ese tramo concreto donde está el radar.

Por otro lado, está el radar o cinemómetro ubicado en Nosa Señora da Saínza, para que se circule a 30 kilómetro por hora; en Pena Trevinca hay otro para que se respete la misma velocidad y finalmente en la Nacional 120 entrada o salida a la ciudad, punto en el que la velocidad no debe de superar los 50 kilómetros/hora.

Multas previstas

Las multas previstas en vías urbanas son las siguientes, y regirán por tanto en las calles de la ciudad, en las que el coche del infractor sea detectado por el nuevo radar. Si se circula a 20 kilómetros por hora más de lo permitido, es de 100 euros. Si se circula de 21 a 30 kilómetros más por hora de la velocidad máxima permitida, la multa será de 300 euros y retirada de 2 puntos.

Si el vehículo del infractor supera de 31 a 40 kilómetros más lo permitido en esa vía la multa es de 400 euros y retirada de 4 puntos. Si circula de 41 a 50 kilómetros por encima de lo permitido serán 500 euros y retirada de 6 puntos.

Si el radar detecta un coche a 50 kilómetros más de lo permitido serán 600 euros y retirada de 6 puntos, pero la infracción se considera ya «muy grave».

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