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«El cuidado del cuidador debería ser la columna vertebral del sistema sanitario»

Médicos residentes de primer año se forman para encarar el estrés de un trabajo exigente en un sistema sobrecargado: «Hay un vínculo claro entre la salud del profesional y la calidad asistencial»

«Si no estamos bien mental y físicamente, no vamos a poder trabajar en condiciones»

Médicos residentes que participaron en la formación en el colegio de Ourense, con la ponente, Joana Guerrero, detrás.

Médicos residentes que participaron en la formación en el colegio de Ourense, con la ponente, Joana Guerrero, detrás. / ROI CRUZ

Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

Tras haber superado una carrera exigente y el competitivo examen MIR, los residentes de primer año chocan de frente con la realidad de un sistema sanitario sobrecargado, y experimentan de forma intensa el estrés, las tensiones y, en ocasiones también, las frustraciones en un trabajo esencial, en el que los recursos, el número de efectivos y el tiempo disponible resultan insuficientes con frecuencia. Para curar y cuidar a los demás es imprescindible estar bien. El Colegio de Médicos de Ourense acogió este jueves una formación para jóvenes doctores en el primer año de su residencia —también participó algún profesional de años siguientes—, para aportar nociones y herramientas con las que manejar el impacto de su oficio y del propio sistema en la salud física y emocional. La jornada fue impartida por Joana Guerrero Monge, jefa de sección de salud laboral del Hospital del Mar (Barcelona). Desde 2013 colabora con la fundación Galatea en planes de prevención y promoción de la salud. «Hay un vínculo claro entre la salud del profesional y la calidad asistencial que se presta. Cuidarse debería ser un compromiso ético y deontológico. De la organización sanitaria, cuidando a los suyos, y también un compromiso individual. El cuidado del cuidador debería ser la columna vertebral del sistema sanitario», afirma.

Teresa Álvarez, de 30 años, es residente de medicina de familia, en su primer año. «Los médicos estamos sometidos a mucha presión, tenemos que tomar decisiones, que en muchas ocasiones, no son agradables. Muchas veces deben ser decisiones rápidas y efectivas, porque en nuestras manos hay vidas de personas. Cada paciente es distinto, hay situaciones complicadas y es muy importante saber gestionar ese estrés», señala. Son necesarios «más médicos», resalta, y reducir la carga asistencial en favor de la calidad asistencial. En la consulta ella llega a ver a 40 pacientes en una mañana.

Carlos Quintas, de 27 años, también es residente de primero, en la misma especialidad que Teresa. «Hasta hace unos meses solo éramos estudiantes de medicina además de pacientes, pero ahora estamos en el otro lado. Te encuentras con una agenda de 35 pacientes, con 6 minutos para cada uno y 3 para las consultas por teléfono, más las urgencias, más los pacientes de otros médicos que no están», concreta este facultativo. «Ser médico sin vocación es muy difícil pero no puede justificarse todo con la vocación», reflexiona.

Marta Gómez, de 25 años, es residente de primero de pediatría. «Si hay pocos recursos y pocos médicos, la sobrecarga cae sobre nosotros e impide que podamos realizar bien nuestro trabajo. Además, la sociedad demanda inmediatez y quiere que todo se solucione ya», observa.

En este contexto de elevada exigencia la autoprotección resulta clave. «Si no nos cuidamos nosotros no vamos a poder cuidar a los demás. Si no estamos bien mental y físicamente, no vamos a poder trabajar en condiciones ni ofrecer a los pacientes y familias lo que necesitan», indica esta joven.

Los trastornos adaptativos, depresivos o de ansiedad son las patologías que aparecen de manera mayoritaria entre los médicos que acusan en su salud la sobrecarga y el desgaste emocional del trabajo. Joana Guerrero habló a los jóvenes médicos de algunos elementos de autorregulación, como el tiempo de descanso. «El sueño es un factor de protección fundamental». Debe superar las 6 horas de noche. La empatía, necesaria para ejercer, requiere una «distancia emocional como herramienta de autocuidado y para lograr una eficiencia comunicativa con el paciente», expresó Guerrero en la charla. «No es fácil, requiere un aprendizaje», asume.

La especialista en salud laboral Joana Guerrero impartió la jornada de formación en el Colegio de Médicos de Ourense.

La especialista en salud laboral Joana Guerrero impartió la jornada de formación en el Colegio de Médicos de Ourense. / ROI CRUZ

«El periodo de residencia es proclive al malestar y al estrés, pero también es un momento clave para adquirir las competencias esenciales para saber gestionar las emociones y desempeñar un ejercicio profesional saludable. Son competencias que nos ayudarán a lo largo de toda nuestra vida», explica la experta a este periódico.

«El sistema está en crisis», asegura sin duda. Entre las causas estructurales que derivan en consecuencias para la salud de los profesionales está la presión asistencial, pero también «la dificultad de la desconexión, de la conciliación, la precariedad laboral y factores emocionales como el contacto con la muerte y los duelos éticos, por la toma de decisiones en momentos críticos», expone Guerrero.

Para fomentar «el autocuidado y la autoconciencia», es necesario buscar «herramientas de autorregulación emocional» para gestionar el estrés, inherente al oficio. En una profesión en la que tiene relevancia el trabajo en equipo hay que analizar, de manera individual, «¿cómo me comunico, cómo me muevo ante el conflicto, soy capaz de decir lo que pienso y siento?», explica la formadora con ejemplos.

El agobio y la ansiedad pueden conducir a hábitos inadecuados. «El consumo de alcohol es muy elevado entre los estudiantes de medicina y en los primeros años de la residencia, sobre todo en los hombres». El consumo de psicofármacos, en especial ansiolíticos e hipnóticos, es mayor entre las mujeres. «Son formas de no sentir, de no pensar y canalizar el malestar, cuando sentir causa dolor. Son malas estrategias de afrontamiento del malestar», analiza Guerrero. Cuidar al que cuida es la base.

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