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Jardines verticales y corredores arbolados, para el primer refugio climático de Ourense

Se trata de uno de los tramos más carentes de sombra y tórridos de la avenida Otero Pedrayo y el proyecto está «muy adelantado», según la Xunta | La UVigo también avanza en el dispositivo móvil para localizar islas de calor

Infografía de las actuales glorietas de la avenida Otero Pedrayo. |  FdV

Infografía de las actuales glorietas de la avenida Otero Pedrayo. | FdV

M. J. A.

Ourense

Ourense es la ciudad gallega escogida por la Xunta para impulsar la creación de los primeros refugios climáticos de la comunidad, entendidos como espacios con una relativa estabilidad climática y condiciones ambientales favorables que los convierten en lugares idóneos para combatir las altas temperaturas que se producen en la ciudad más tórrida de Galicia, y una de las que registra cada verano la temperatura más alta de España, tiene ya «muy adelantado» su proyecto para crear el primer refugio climático de Galicia en la ciudad, concretamente en uno de los ramos más desarbolados de la avenida Otero Pedrayo.

Por el momento, la elección de ese tramo de la avenida de Otero Pedrayo, que fue propuesta en su momento por el propio alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, se está diseñando con una propuesta que incluye la estructura de un «corredor verde lineal entre las rotondas norte y sur de esa avenida, para reducir temperatura superficial local en el entorno de los 3ºC», tal y como indica la Consellería de Medio Ambiente.

Final de año

La idea principal es que estaría antes de finales del año 2025 sobre el papel y se desarrollaría el próximo año una apuesta por recuperar la naturaleza perdida o talada con profusión de árboles de sombra durante el recorrido y jardines verticales.

Este proyecto es fruto del convenio firmado este verano entre Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Medio Ambiente, el Concello de Ourense y la UVigo, que incluye además un segundo apartado técnicamente más complejo.

Este último se trata de un dispositivo móvil que se está desarrollando en el campus de Ourense por un equipo dirigido por el profesor Pedro Orgueira, que será detectar y almacenar, mediante sofisticados algoritmos, indica el investigador, las islas de calor de todo el municipio. Un sistema móvil que luego una vez patentado podría ser utilizado en el resto de municipios de Galicia.

Este dispositivo debería de estar también rematado este mismo año indican. En el caso del tramo o de Avenida Otero Pedrayo elegido para este primer refugio c limático, mediante cortinas verdes, se eligió por ser «una zona con una elevada acumulación de radiación en el asfalto y en el hormigón» indican la Xunta, algo común a zona denominadas como islas de calor urbanas.

Por ello, indican desde de Medio Ambiente, «ahora, cuando los trabajos por parte de los investigadores de la UVigo para desarrollar el mapa de islas de calor a nivel municipal ya están muy avanzados, la Xunta da un paso más para garantizar que antes de que finalice el año se pueda empezar a trabajar en el diseño y ejecución de los primeros refugios climáticos en la ciudad de Ourense».

La previsión es que esta segunda fase del proyecto pueda empezar a desarrollarse a finales de 2025, «con un análisis preliminar del diseño de las medidas a ejecutar en Ourense y el compromiso de tener finalizados los trabajos para la creación de los refugios climáticos en la ciudad antes de que finalice 2026» según ratifica el Gobierno autonómico.

Los 15.000 árboles de Jácome

Un trabajo previo encargado por el Concello de Ourense, había fijado ya las bases de lo que ahora Xunta y Uvigo, están intentando hacer en este primer proyecto piloto de avenida Otero Pedrayo. Fue un trabajo adjudicado a una firma privada y que fijaba ya algunas líneas. Así este trabajo preliminar al que se refiere elaborado por la firma Pwacs incluía ya un avance de algunas de esas «islas de calor» de la ciudad, con mapas, como el anexo, que sitúa todo el centro urbano, A Ponte y su entorno, Cudeiro y en especial puntos de la cuenca del Miño como los de máximas temperaturas, estivales.

El trabajo hace una larga lista de propuestas de naturalización para mitigar el efecto del calor, con las que preveía mejorar la calidad de vida del 94% de la población .

El estudio en cuestión ya presentado, y que en parte se ha tenido en cuenta para algunas de las propuesta del alcalde, incluye incluso el número y tipo de especies arbóreas que se deben de dotar en cada zona, y cuáles son los barrios más necesitados de árboles. La propuesta inicial partiría de 15.000 nuevos árboles.

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