Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La rehabilitación de la A-52 en un tramo de 38 kilómetros en el sureste de Ourense pretende ampliar su vida útil

Licitado por 17,6 millones de euros el contrato para las obras de mejora del firme entre A Gudiña y Cualedro

Casi 112 millones en 7 años para el mantenimiento de las vías estatales en la provincia

Estado del firme de la A-52, este miércoles, en una de las zonas incluidas en las obras licitadas. |  FdV

Estado del firme de la A-52, este miércoles, en una de las zonas incluidas en las obras licitadas. | FdV

Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

La A-52, la autovía de las Rías Baixas, es una carretera con más 300 kilómetros de longitud que resulta clave para la vertebración de comunicaciones a lo largo del sur de Galicia y la Meseta, con punto de partida en Benavente (León) y remate en Porriño (Pontevedra). La A-52 atraviesa Ourense y facilita la movilidad de vehículos particulares, comerciales y el transporte de mercancías desde el norte de la provincia hasta el sureste, dando servicio a Ourense, los polígonos, el área metropolitana de la ciudad y a varias comarcas del rural. La autovía entronca con otras vías de alta capacidad, como las que llevan a Santiago, a Celanova y al norte de Portugal, por Chaves.

El elevado volumen de tráfico y el especial desgaste que supone para el firme el paso de vehículos pesados requiere intervenciones periódicas para mantener en un nivel aceptable el asfalto y no constituir un riesgo para la seguridad vial. Este miércoles, el Ministerio de Transportes anunció la licitación de un contrato de obras para la rehabilitación del firme de esta autovía A-52, entre los kilómetros 138 y 176, a su paso por los municipios ourensanos de A Gudiña, Riós, Vilardevós, Verín, Monterrei y Cualedro, en el sur y sureste de la provincia. En varios puntos, el mal estado que presenta el asfalto es patente. La licitación cuenta con un presupuesto de 17,6 millones de euros (IVA incluido).

En verde, la zona de obras de la A-52 en el sur-sureste provincial.

En verde, la zona de obras de la A-52 en el sur-sureste provincial.

Mejorar la seguridad vial

El ministerio señala que, con esta actuación, el objetivo es «garantizar la seguridad vial de los usuarios, recuperar la capacidad estructural y funcional del firme y conservar adecuadamente el patrimonio viario de titularidad pública». Transportes incide en la importancia de una infraestructura «clave para la movilidad, el transporte de mercancías y personas, y la cohesión territorial del noroeste peninsular, al unir el sur de Galicia con la Meseta Central».

Los trabajos para la rehabilitación estructural del firme en los 38 kilómetros de intervención consistirán en la combinación de la eliminación parcial y la reposición del firme existente con un recrecido, extendiendo una nueva capa de rodadura con el propósito de «aumentar significativamente la capacidad estructural del firme para adecuarla a las acciones del tráfico y ampliando, de este modo, su periodo de vida útil», asegura el ministerio en un comunicado.

Repintado y cambio de juntas

El contrato de obras en licitación contempla otras actuaciones en la A-52, como la reposición de las juntas de dilatación de los viaductos y los pasos superiores, así como de las espiras de aforo de tráfico, el repintado de las marcas viales y la ejecución en los bordes de la calzada de guías sonoras, para ayudar al conductor a evitar salidas de vía durante la marcha.

El ministerio subraya que, desde junio de 2018, ha invertido 111,76 millones de euros en la provincia de Ourense para la conservación y mantenimiento de la red de carreteras de titularidad estatal. «Es una muestra más del compromiso del Gobierno de Pedro Sánchez con las infraestructuras y el desarrollo de Ourense», valora el subdelegado, Eladio Santos. Recuerda que, el año pasado, se acometieron inversiones en otros sectores de la autovía A-52. La nueva obra licitada supone «una rehabilitación integral que garantiza la sostenibilidad de una infraestructura clave en la provincia», resalta.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents