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Una tonelada de castañas llenan la Praza Maior en el Magosto municipal

La jornada festiva reunió a miles de personas en el casco histórico, con música, puestos gastronómicos y largas colas para disfrutar de la cita más popular del otoño ourensano

Ourense

Ourense vivió ayer el segundo capítulo de la “verbena interminable” que sus vecinos parecen experimentar desde hace un par de años en la época invernal. Tras el éxito de las fiestas municipales de Samaín, y con el lucerío navideño ya instalado, fue el Magosto organizado por el Concello el que volvió a llenar las calles de la ciudad de As Burgas.

Una fiesta que comenzó la noche anterior

Unas celebraciones que se extendieron más allá de la hoguera común de antaño, y que empezaron incluso la noche anterior, con una sesión DJ en la plaza de Santa Eufemia desde las 22.00 horas del lunes hasta las 3.00 de la madrugada del martes. No fue lo único fuera del formato tradicional, pues la orquesta Olympus actuó ayer a las 19.00 horas, obligando una vez más a cortar la calle Progreso.

Eso sí, la reducción de tráfico, al ser día festivo, evitó que se repitieran los atascos que la colocación del escenario de Herdeiros da Cruz provocó durante el Samaín.

El Magosto gastronómico: una tonelada de castañas y ambiente popular

Aunque la música siempre acompaña, lo que realmente esperaban los vecinos y visitantes era la parte gastronómica. Casi una decena de puestos repartidos entre la Praza Maior y la Alameda llenaron las calles de miles de personas ansiosas por degustar comida popular. Con el acompañamiento del grupo Brañas Folk, la explanada del Concello fue testigo de la degustación de una tonelada de castañas, exactamente 1.000 kilogramos, es decir, unas 100.000 unidades, repartidas gratuitamente entre los cinco puestos colocados en las entradas de la plaza consistorial.

Los ourensanos no solo disfrutaron de cantidad, sino también de calidad. Los maestros castañeros comentaban que la cosecha de este año ha sido mejor que en tiempos recientes. ¿El secreto para saber si una castaña es buena? Su tacto: «tes que collela e apretala, canto máis crocante estea, mellor é», explica uno de los trabajadores en la calle Lamas Carvajal.

Y aunque el truco para elegir pueda ser desconocido, el secreto para cocinarlas bien sigue siendo simple: «O tempo é a clave de todo. Isto é coma o caldo, canto máis lento o cociñes mellor vai saber. Só que en vez da cociña, aquí fan falta brasas», añadía el mismo castañero.

Grandes colas para disfrutar del Magosto

El gran tumulto de gente aumentaba cuanto más cerca se estaba del casco histórico, anunciando que hacerse con los productos gastronómicos no sería tarea fácil. En las cuatro entradas de la Praza Maior se formaron considerables filas incluso antes de empezar el reparto, y en la Alameda, donde se vendía el bollo preñado a 3 euros, los primeros grupos en degustarlo esperaron hasta media hora para conseguir su ración.

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