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Investigan si se discriminó a refugiados de Mali que viajaban en bus en Ourense

Podemos insta a la Fiscalía a esclarecer si se trata de un delito de odio y la empresa del transporte, Monbus, abre expediente para aclarar la razón por las que un chófer ordenó apearse a los migrantes pese a que habían pagado el billete

Un autobús de Monbus en la estación de Ourense. |  I. Osorio

Un autobús de Monbus en la estación de Ourense. | I. Osorio

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J. F.

Ourense

Un supuesto acto de discriminación cometido presuntamente por un conductor de la empresa Monbus que mandó apearse del vehículo a 8 personas, entre ellos 6 migrantes, refugiados de Mali, que habían pagado el billete y viajaban en el vehículo de regreso a Allariz, donde viven en acogida, ha motivado la apertura de una investigación interna por parte de la empresa. Además, Podemos ha remitido un escrito a la Fiscalía Provincial para que el ministerio público actúe para determinar si estos hechos pudieron constituir un delito de odio. El caso, que ha suscitado una oleada de indignación por este presunto caso de xenofobia, da lugar, por el momento, a la apertura de un expediente al chófer por parte de la mercantil Monbus.

«El procedimiento podría conllevar la adopción de medidas disciplinarias si se evidencia que la actuación del profesional fue contraria a los valores de la compañía», asegura la empresa, que además defiende que «entre sus principios prevalece la igualdad y el respeto más absoluto a sus pasajeros, así como la lucha contra cualquier tipo de discriminación».

Los hechos ocurrieron presuntamente el pasado 11 de abril, durante un servicio de la línea Ourense-Verín. Un grupo de jóvenes de Mali volvía de formarse en la Fundación Laboral de la Construcción, con sede en el parque empresarial de Vilamarín, a la que acuden de lunes a viernes. En Ourense se subieron al autobús en la intermodal. En la calle Juan XXIII, la primera parada del servicio, el conductor presuntamente los fue señalando y ordenando que se apearan del vehículo, porque las plazas estaban completas y había varios usuarios esperando fuera. Los refugiados se bajaron y tuvieron que aguardar a otro autobús para poder volver a Allariz ese día.

«Los ocho viajeros que se bajaron del bus conducido por ese profesional, entre ellos seis personas inmigrantes, pudieron llegar a su destino al ser recogidos por otro autobús que la compañía envió como refuerzo, dado que el primero iba completo», manifiesta Monbus en un comunicado.

La adjudicataria de la línea asegura que ha trasladado los hechos a su Comisión Ética y de Cumplimiento, «para iniciar una investigación interna con la colaboración del departamento de Recursos Humanos de la empresa y esclarecer lo sucedido». Asimismo, se ha abierto un expediente disciplinario al conductor que realizaba el servicio aquella jornada.

Refugiados de Mali acogidos en Allariz, durante una visita de la alcaldesa y el subdelegado del Gobierno.

Refugiados de Mali acogidos en Allariz, durante una visita de la alcaldesa y el subdelegado del Gobierno. / FDV

La compañía condena «de forma firme y rotunda cualquier conducta racista, discriminatoria o contraria a los valores de respeto, inclusión, solidaridad, igualdad y lucha contra cualquier tipo de discriminación que defiende y promueve en todas sus actuaciones». No obstante, Monbus subraya que, mientras la investigación interna no finalice, «se tiene que respetar la presunción de inocencia del trabajador implicado». Si como resultado de las pesquisas se confirmara que se ha producido una actitud injustificada y discriminatoria por parte del conductor, la compañía adelanta que «actuará con la máxima contundencia aplicando las medidas disciplinarias que correspondan según lo establecido en la normativa legal vigente».

Monbus sostiene que no permite ni consiente «ninguna actuación que pueda suponer una vulneración de los derechos fundamentales o un menosprecio a la dignidad de las personas». La empresa promete que seguirá trabajando «con responsabilidad, transparencia y compromiso para garantizar un entorno que asegure los derechos fundamentales de todas las personas y sea respetuoso, seguro e inclusivo para todos».

El PSdeG: «Pedimos a los ourensanos que no se callen en estas situaciones»

La noticia de este presunto caso de racismo ha generado varias reacciones. Luis Gulín, responsable del área de Migraciones en el PSdeG de Ourense, condena lo sucedido. «Nuestra provincia conoce bien las penosas vivencias del pasado migratorio, así que sorprende el comportamiento de los pasajeros que no manifestaron ninguna protesta ni se solidarizaron con nuestros nuevos vecinos», lamenta. «Pedimos a los ourensanos que no se callen en estas situaciones».

Por un Mundo Más Justo exige una investigación y esclarecimiento de los hechos, «por si fuesen constitutivos de un delito de odio», para que, en el caso de que así sea, «se actué con todo el peso de la ley sobre los responsables de estas actitudes racistas». La formación incide en que «una sociedad democrática y de derecho no puede quedar indiferente antes hechos tan graves, sobre todo cometidos sobre las personas más débiles». Los refugiados de Mali en Allariz «ya han tenido que pasar por muchas situaciones difíciles en su vida sin tener que sumarle ahora una situación de discriminación en el lugar donde se supone que se les está acogiendo y protegiendo», añade el partido en una nota.

Podemos: «Exigimos que se depuren responsabilidades»

Podemos de Ourense también expresó su condena pero dio un paso más. El partido recurre a la Fiscalía para que investigue un posible delito de odio, por un acto que «consideramos absolutamente discriminatorio e inaceptable en una sociedad democrática». Podemos presentó un escrito en la sede provincial del ministerio público. «Exigimos que se depuren responsabilidades», dice el partido, que solicita «firmeza» a la sociedad ourensana «frente a cualquier acto de racismo y discriminación».

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