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Maxi Cid, un pionero de la seguridad vial que atraviesa Ourense en bicicleta eléctrica para ir al trabajo

«La educación es fundamental» para mejorar la seguridad del tráfico, afirma este inspector de la Policía Local de Ourense, «porque transmite valores sobre compartir espacios, tolerancia mutua y respeto de las normas» | «Las políticas de movilidad tienen que hacerse pensando en el peatón»

Maxi Cid y su bicicleta eléctrica, en A Ponte.

Maxi Cid y su bicicleta eléctrica, en A Ponte. / IÑAKI OSORIO

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Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

Cuando las condiciones meteorológicas no son desfavorables, el camino al trabajo para Maxi Cid (Ourense, 1967) consiste en un trayecto sin estrés, un recorrido tranquilo por la ciudad, de sur a norte. Desde su lugar de residencia en Seixalbo a su puesto de trabajo en la jefatura de la Policía Local, en el barrio ourensano de A Ponte, se mueve en una bicicleta eléctrica con la que recorre 2.500 kilómetros al año. «Me lleva 16 o 18 minutos cruzar la ciudad, dependiendo de los ciclos semafóricos. Si fuese en un vehículo a motor tardaría mucho más entre el trayecto y la búsqueda de aparcamiento. Es un desplazamiento que quito al coche directamente, con lo que supone en ganar salud y ahorrar en gasolina y aparcamiento», resalta.

Con una experiencia de 36 años en la Policía Local —en la actualidad tiene el rango de inspector—, es uno de los grandes pioneros en Ourense en la defensa de la seguridad vial y la convivencia pacífica entre vehículos a motor, peatones y bicicletas. La «educación», subraya, es clave para promover actitudes de respeto en la movilidad urbana. «Las personas conducen como viven. Si viven estresadas, trasladan esos comportamientos a la conducción. La información sobre seguridad vial es fundamental. Creo que en el proyecto curricular debería haber un módulo de educación vial», afirma este experto.

Cid colabora como voluntario con P(A)T, un colectivo con más de 50 años de trayectoria que trabaja para la prevención y la sensibilización sobre los siniestros de tráfico, y acompaña a víctimas y afectados. En 2005, 2006 y 2007, tres iniciativas de seguridad vial en las que Cid participó fueron premiadas a nivel nacional. El proyecto de 2005 implicó a la comunidad senegalesa en una iniciativa de educación vial. En 2006 el foco se puso en los peatones. En los años siguientes se celebraron en Ourense dos ediciones de ‘Ponte un 0 en alcohol’, una campaña de concienciación a la que se sumaron personalidades como el exárbitro Bernardino González, el actor Sergio Pazos o la artista Cristina Pato.

Gracias a la participación en los actos de entrega de esos galardones, en Barcelona, Maxi Cid descubrió la labor de P(A)T y, de aquel primer contacto, surgió la colaboración del agente con la entidad en Galicia. Su presencia hace veinte años en Barcelona, «una referencia en movilidad», recuerda Cid, le permitió conocer avances en materia de tráfico y movilidad que en Galicia ni estaban aún en el debate: «Ver un parking subterráneo de bicicletas me llamó la atención».

Nuestra ordenanza municipal actual permite la circulación de las bicicletas por el casco histórico

En Ourense, el núcleo histórico de Seixalbo fue una de las primeras zonas 30, para otorgar la preferencia y el protagonismo en la vía al peatón. Maxi Cid aboga por este modelo, que implica «actuar en la jerarquización de la red viaria, para que el peatón recupere los espacios públicos que perdió en favor de los vehículos a motor».

De Seixalbo parte en su bicicleta eléctrica urbana, de camino al trabajo. «Tal y como está configurada la ciudad de Ourense, la verdad es que es un lujo. A las siete de la mañana, cruzo tranquila y pacíficamente la zona peatonal y el Puente Romano. Es una maravilla poder disfrutar de esos espacios. Afortunadamente, nuestra ordenanza municipal actual permite la circulación de las bicicletas por el casco histórico», recuerda, aunque la prudencia y la educación vial deben ir de la mano. «No se me ocurre atravesar la calle del Paseo un viernes a las siete de la tarde o en Navidad, porque vas a molestar».

La bicicleta, recuerda el agente, es un vehículo así considerado en el reglamento general. «Se debe circular con luz de cruce y catadióptricos en condiciones meteorológicas y ambientales adversas, para garantizar una mínima seguridad». Los menores de 16 años que van en bicicleta deben hacer uso del casco en todo tipo de vías. Los que superan esa edad no están obligados a llevarlo en zonas urbanas, pero es recomendable.

Maxi Cid, con su bicicleta, cerca de su lugar de trabajo.

Maxi Cid, con su bicicleta, cerca de su lugar de trabajo. / IÑAKI OSORIO

Cid cree que, en los últimos años, se ha avanzado en la sensibilización vial de los conductores y en la concienciación ciudadana, que redunda en una mayor colaboración con las autoridades. «La sociedad ha cambiado, se reciben llamadas de ciudadanos preocupados que avisan sobre personas que, por ejemplo, han bebido mucho. Se ha producido un cambio».

«Hay personas y colectivos que chocan aún con la movilidad moderna»

Las distancias cortas en la ciudad favorecen los trayectos a pie, recuerda este profesional. Entre las opciones de transporte público, que de manera ideal debería representar cada vez un mayor porcentaje en la movilidad de los vehículos a motor, el agente pone en valor la iniciativa del ‘Moucho bus’, con autobuses nocturnos en las noches de ocio. Nuevos hábitos sociales, como el aumento de compras online con la entrega del producto en el domicilio, han modificado las pauta de movilidad en la ciudad, de lunes a domingo.

«Empatizar» y ponerse en el lugar del resto de usuarios de la vía cuando se va al volante son actitudes esenciales en la seguridad del tráfico. «Hay personas y colectivos que chocan aún con la movilidad moderna, y se producen comportamientos aislados», reconoce el policía. «Las políticas de movilidad tienen que hacerse pensando en el peatón», reitera.

Cid insiste en la idea central para transformar comportamientos en materia vial. «La educación es la parte fundamental, porque transmite valores de compartir espacios, tolerancia mutua y respeto de las normas. Como dice la ley de tráfico, un reparto equitativo del espacio público entre todos los usuarios».

«La intermodal ha cambiado mucho la movilidad»

Maxi Cid estaciona su bicicleta eléctrica urbana en las plazas habilitadas en el entorno de la jefatura de la Policía Local de Ourense. El agente es un observador directo, por su profesión y por su forma de acudir al trabajo, del gran cambio de movilidad que ha experimentado A Ponte con la estación intermodal.

«Con el tren han cambiado muchos los hábitos. El AVE ha modificado el tejido urbano en el barrio. Se ve en la movilidad, los estacionamientos y la dificultad para desplazarse a ciertas horas punta. Hace unos años era un barrio sin apenas tráfico y eso se ha modificado, porque la conectividad en tren ha influido también en la movilidad en vehículos a motor en el barrio. En días normales entre semana, el aparcamiento de la estación intermodal está completo», incide.

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