Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un estudio del campus muestra las propiedades farmacéuticas y alimentarias de la mostaza blanca

Un proyecto de investigadoras del Campus Auga ha evaluado la actividad neuroprotectora y antimicrobiana de sus semillas y aceite

Plantas cultivadas en el campus para realizar los ensayos.

Plantas cultivadas en el campus para realizar los ensayos. / FdV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

S.F.

Ourense

Investigadoras de la Facultad de Ciencias y del Campus Auga de Ourense ha realizado un estudio en el que demuestran que las semillas y el aceite de la mostaza blanca (Sinapis alba) constituyen “fuentes naturales de compuestos bioactivos con propiedades beneficiosas para la salud, que podrían ser empleadas en aplicaciones alimentarias y farmacéuticas”. Además, el proyecto tiene una doble vertiente y analiza también cómo la introducción de esta especie en el campo gallego ofrecería ventajas para mejorar las propiedades del suelo, impulsando así la agricultura ecológica.

El estudio, titulado “Mostaza máis ca un mollo. Compostos bioactivos e a súa repercusión na saúde”, estuvo dirigido por las investigadoras de la UVigo María Figueiredo, del grupo Food and Health Omics, y Alicia Paz, del grupo de BiotecnIA. Se trata, además, de uno de los proyectos seleccionados en la convocatoria INOU, financiada por la Diputación Provincial para impulsar la investigación que se realiza en el campus ourensano.

Uso en la cultura popular

Las responsables del estudio recuerdan que el uso de plantas medicinales como terapia complementaria o alternativa es frecuente en todo el mundo y que en Galicia el uso de hierbas medicinales siempre estuvo arraigado en la cultura popular. “Aunque la eficacia de estas hierbas no está científicamente probada en muchos casos, sus componentes químicos pueden inducir respuestas beneficiosas, ofreciendo pistas para el descubrimiento de medicamentos eficaces”, señalan.

La mostaza es, precisamente, una de estas plantas, utilizada tradicionalmente como condimento y conservante, pero también en la medicina popular para tratar enfermedades cardiovasculares y la diabetes ‘mellitus’.

En este contexto, las investigadoras del campus llevaron a cabo este estudio para analizar la composición química de las semillas de mostaza y de su aceite, centrándose especialmente en la identificación de los compuestos fenólicos presentes, para así evaluar su actividad neuroprotectora e investigar la posibilidad de obtener nuevos compuestos antimicrobianos.

Cultivada en el campus

El objetivo fundamental del estudio era proporcionar información sobre el uso potencial de la mostaza en la industria alimentaria y farmacéutica y, con este propósito, la investigación se inició con el cultivo y recogida de las semillas de la planta en el propio campus de Ourense. De hecho, y ante la falta de referencias sobre esta especie, se llevó a cabo una caracterización completa de la planta y de las semillas, para continuar con la extracción del aceite de Sinapis alba y su análisis.

Entre los resultados conseguidos, las investigadoras destacan que en el caso de las semillas se reveló “un alto contenido de lípidos, superando las expectativas nutricionales comerciales, con una composición elevada de ácidos grasos, especialmente oleico, linoleico y araquidónico”. Esto, añaden, “ofrece beneficios para la salud gracias a la presencia de los ácidos omega 6 y omega 9”.

Además, indican en sus conclusiones que la semilla y el aceite mostraron concentraciones elevadas de compuestos pertenecientes a las familias químicas de los ácidos fenólicos y en menor cantidad de los compuestos flavonoides.

“Estos extractos ricos en compuestos fenólicos mostraron actividad neuroprotectora al inhibir las enzimas colinesterasas relacionadas con la enfermedad del alzhéimer, así como actividad antimicrobiana contra los patógenos Staphylococcus aureus y Candida albicans”, destacan.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents