El cine le enseña a descolgar el teléfono por primera vez

La ourensana Lucía Álvarez dirige “El olvido”, un cortometraje en el que la actriz sorda Marta Casado da vida a una persona oyente

Equipo de "El olvido", dirigido por la ourensana Lucía Álvarez

Equipo de "El olvido", dirigido por la ourensana Lucía Álvarez / FDV

A Marta Casado le cambió la vida con 13 años y, desde entonces, el teatro se convirtió en su refugio. Sufrió sordera súbita cuando ya era adolescente, dedicó dos años de su vida a escribir su historia y nunca abandonó las artes escénicas, que empezaron a apasionarle desde niña. En el camino, se encontró con la ourensana Lucía Álvarez: la actriz y guionista es la primera mujer del mundo de la cultura que ganó el Premio Accesibilidad, en 2023, por su compromiso con la inclusión en el mundo audiovisual. Es un galardón de la Fundación AICE que todavía incrementó sus ganas de poner un granito de arena para que el cine o el teatro tengan en cuenta a todos. A Marta Casado le propuso ser la actriz de su nuevo cortometraje, “El olvido”. Ambas se enfrascaron en el reto de dar vida, a través de una actriz sorda, a un personaje de una mujer oyente que se pasa el guión hablando por teléfono. Un año de trabajo dio como resultado un rodaje íntegro en Madrid que hace apenas unas semanas finalizó esta ourensana, bajo la producción de Mezzoforte, en colaboración con la empresa de postproducción Viva Visión.

Susto de la página en blanco

La directora ourensana Lucía Álvarez, en plena gira, habla de “El el olvido”, el primer cortometraje que dirije y no es una adaptación. “Este lo he escrito desde el susto de la página en blanco, basado en una historia real. Empecé a buscar a una profesora mía que había desaparecido de la nada, me parece terrorífico que pueda desaparecer de la vida cotidiana alguien y nadie se entere. Me brotó, me salió escribir esta historia”.

Encabeza el reparto la actriz María Isasi –de saga de artistas, es hija de Marisa Paredes –. La ourensana e Isasi son amigas desde adolescentes, ahora disfrutan de la experiencia de un rodaje juntas. “El reparto es de lujo”, dice Álvarez, que completa el casting con Arantxa Aranguren, Daniel Freire, Chiqui Fernández, Yune Nogueiras, Reme Rodríguez, Marta Casado y la colaboración especial de María José Alfonso.

Marta Casado, la intérprete con sordera, es la gran peculiaridad del proyecto. “Llevaba tiempo trabajando con personas sordas y creo que todos debemos tener acceso a la cultura. El proceso es complicado porque la actriz sale hablando por teléfono todo el rato. María no sabe cómo se descuelga, cómo se hace mientras se habla... Esas pequeñas cosas para ella eran novedad”, explica la directora ourensana. La actriz estudió por la calle los movimientos cotidianos de la gente, esos que para ella son novedad. “Estudió mucho tiempo en la calle para ver si parecía normal cómo ella interpretaba esos gestos”, explica Álvarez. Para la directora también fue un reto: “Había que trabajar para que ella no se disociara del resto, conseguir que fuese una actriz más”.

Su trabajo como directora también fue la “guía” primordial para que Marta completase el rodaje con éxito.

Marta y Lucía

Marta y Lucía / FDV

Marta Casado, la actriz sorda que interpreta a una oyente, cuenta por WhatsApp cómo ha ido el rodaje. “El reto que me planteó Lucía era difícil, y a mí que me gustan los retos acepté. Yo iba fijándome en la calle cómo hablaba la gente, yo sacaba mi móvil como una más y hacía qué iba hablando para interiorizar al personaje y meterme en ello. En imaginarme a la hora de grabar que estaba hablando por teléfono y haciendo las pausas como si la otra persona me hablase. La ventaja era saberme el guión muy bien”, dice la intérprete.

El teatro, y en general las artes escénicas, han sido siempre el refugio de Marta. “Lo ha sido así de siempre, meterme en otros personajes y otras vidas, ha hecho que me olvide de mis problemas, e incluso como haciendo de oyente, olvidarme por un momento de que soy sorda”, reconoce.

Igual de reivindicativa que Lucía Álvarez, no tiene reparos en asegurar que el audiovisual “no es inclusivo”. “Me gustaría contestar lo contrario, pero no, hace mucha falta la accesibilidad, que los cines estén subtitulados, incluso las películas españolas, todas. e igual el teatro, no puedo ir a ver todas las obras que quisiera, porque hace falta conciencia sobre la inclusión y accesibilidad, que estén subtituladas. Lo mismo con los conciertos, videoclips... Falta un largo camino”, señala la intérprete de “El olvido”.

Muchos sueños

Marta tiene muchos sueños profesionales, entre ellos protagonizar una serie y película. “Sigo siendo la niña que fui con un montón de sueños, y sé qué los cumpliré”, dice. De momento, disfruta de la experiencia de formar parte del reparto de un proyecto con ADN ourensano gracias a Lucía Álvarez.

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