El reto de ser funcionario: “Este año elegí vivir frente a opositar”

“Entrar en listas” es un objetivo a corto plazo que repiten muchos de los aspirantes a docentes | Compaginar estudio y trabajo es una dificultad para muchos opositores

Un momento del examen de Pedagogía Terapéutica, ayer, en el IES Otero Pedrayo.

Un momento del examen de Pedagogía Terapéutica, ayer, en el IES Otero Pedrayo. / ALAN PÉREZ

Ourense acogió ayer la primera puerta de las pruebas de Educación para futuros maestros, exámenes a los que concurrieron cerca de 2.000 personas repartidas en una decena de institutos de la ciudad. Son tantos aspirantes en tierras ourensanas como plazas hay para toda Galicia. A ellos hay que sumar la competencia de otros 20.000 opositores de todo el territorio gallego. Aunque hay especialidades más asequibles que otras, las de Educación son unas oposiciones duras para las que no todos los presentados pueden ir igual de preparados. A las nueve de la mañana de ayer, hora de la presentación, las caras de nervios eran comunes a las puertas de los institutos. Padres, parejas, amigos... los acompañantes de los opositores hicieron guardia para esperar a los opositores. Hasta las 13,00 horas no sonó la campana del final de la primera prueba, pero hubo muchos que en la primera hora abandonaron el recinto de la sede del tribunal. Poco antes de la una del mediodía, varios jóvenes comentaban el examen a las puertas del IES Otero Pedrayo. Este centro acogió las pruebas de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje. Antes del final de la hora, los estudiantes que no tenían las pruebas tan bien preparadas, rebosaban tranquilidad.

Es el caso de Patricia e Iria, ambas opositoras de Pedagogía Terapéutica. “Me presento para intentar entrar en las listas y que te vayan llamando para trabajar. Es complicada la prueba, pero este año nos pareció bastante asequible para la gente que estudió. Eran cuestiones mínimas que si estudias Pedagogía tienes que saber”, comenta Patricia.

Iria, primeriza, quiso ver como era el examen y la experiencia de presentarse a una oposición. También va por la rama de Pedagogía Terapéutica. “Me pareció una prueba asequible, pero para otro año. Si cuando me plantee sacar la plaza de verdad es así, creo que es factible”, comenta la joven. Ambas estudian y trabajan a la vez, cuestión en la que coinciden que es “complicado” sacar una plaza. “Es complicado renunciar a vivir para estar opositando, yo este año decidí que prefería vivir”, dice Iria.

Sorpresa con el mismo examen para toda Galicia

Aunque las pruebas de aspirantes a centros educativos se reparten por todo el territorio gallego, los opositores pueden elegir en qué sedes presentarse, incluso marcar más de una opción por si en una localidad hay demasiada demanda y no puede presentarse en el sitio elegido. Con todo, la mayoría de aspirantes de cada provincia eligen su lugar de residencia. “A veces se dice que el examen es más fácil en otro sitio y por eso la gente se anota en otra provincia. Sin embargo este año no nos enteramos hasta hace una semana que iba a ser el mismo examen para toda Galicia”, comenta una de las opositoras que se presentó a las pruebas en el IES Otero Pedrayo.

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