Crecen las estafas telefónicas vinculadas a falsas empresas y administraciones locales

En el último mes, cinco víctimas acudieron a la Guardia Civil tras perder hasta 4.200 euros en una llamada

Los timadores se hacen pasar por concellos o compañías como Naturgy, Iberdrola o Repsol

Uno de los integrantes del equipo Arroba.

Uno de los integrantes del equipo Arroba. / IÑAKI OSORIO

La Guardia Civil de Ourense alerta del incremento de denuncias relacionadas con estafas telefónicas por suplantación de identidad de empresas y administraciones locales. Los timadores se hacen pasar por compañías como Naturgy, Iberdrola o Repsol, o incluso por concellos como A Mezquita, y reclaman a la persona importantes sumas de dinero por supuestos impagos. Solo en el último mes, cinco ourensanos acudieron a los cuarteles de la Guardia Civil para denunciar estafas de este tipo.

Las cantidades sustraídas varían, aunque todas se sitúan por encima de los 1.600 euros. Una víctima llegó a perder 2.682 euros en una supuesta llamada con Naturgy, y otra, 4.200 euros por una falsa deuda contraída con Repsol. Las estafas se reparten por diversos puntos de la provincia: desde A Rúa a Xinzo, Ourense, Lobios y Viana do Bolo.

Cómo actúan

El equipo Arroba de la Guardia Civil es el encargado en la provincia de investigar aquellos delitos vinculados con estafas cibernéticas. En el caso de los timos a través del teléfono vinculados con empresas o administraciones, los agentes apuntan la existencia de un patrón muy similar. La víctima recibe una llamada en la que se le informa de un pago elevado pendiente, que provocará el corte del servicio (en el caso de una empresa) o el recargo de una tasa municipal (en el caso de una administración local).

Según comprobó el equipo Arroba, durante la llamada, los ciberdelincuentes utilizan información personal de la víctima, obtenida a través de las redes sociales, para dar credibilidad a la conversación. Una vez logran su confianza, le preguntan los datos bancarios para abonar el supuesto recibo pendiente. Los timadores se los pueden pedir a viva voz o a través de un SMS que la persona recibe al momento, con un enlace que la redirecciona a la web de la entidad. En ese caso, mientras el estafado cubre los datos en el móvil, el ciberdelincuente mantiene la llamada y le dice que podrá acogerse a algún tipo de descuento una vez efectúe el pago.

Personas de todas las edades

Luis Veloso, sargento al mando del equipo Arroba, reconoce que el perfil de las víctimas de este tipo de delitos es variado. “Hay personas de todas las edades, aunque evidentemente, en una provincia envejecida como la nuestra, hay más gente de más edad víctima”, apunta. Señala la importancia de no compartir ningún tipo de dato bancario a través de una llamada, SMS o correo electrónico, así como contactar directamente a la empresa o administración. “Lo mejor es llamar al número oficial o entrar en la página oficial y preguntar si efectivamente hay algún pago sin realizar. Puede que no se trate de una estafa, pero es mejor asegurarse”, indica. En ese sentido, pide especial atención a SMS o correos electrónicos que lleguen de direcciones que parecen reales, “porque pueden no serlo”, por lo que consultar con la entidad es clave. “Antes de facilitar datos propios hay que asegurarse de que no es un timo”, recalca.

En caso de ser víctima de una estafa, Valente recomienda poner el caso en conocimiento de la Guardia Civil. “En los timos de A Mezquita ninguno de los afectados denunció, fue el propio Concello quien alertó de lo que estaba pasando”, anota.

El riesgo de compartir datos en redes sociales

Los ciberdelincuentes recogen información personal de las posibles víctimas en las redes sociales para ganarse su confianza y reforzar la supuesta autenticidad de la llamada. “Por eso es tan importante evitar compartir ciertos datos en internet, hay que pensar que toda esa información la pueden tener terceros que la van a utilizar. A través de las publicaciones, pueden saber cuál es la rutina de cada persona, lo que facilita luego que pueda ser estafada”, recuerda Luis Veloso.

El sargento explica que, en muchas ocasiones, los timadores consiguen acceder a datos personales a través de la “deep web” (o internet profunda). “Allí los compran para analizarlos y luego intentar utilizarlos para timar a las posibles víctimas. Cuanto menos te expongas en internet, mejor para tu seguridad”, añade Veloso. “En el caso de las estafas de A Mezquita, los timadores contaban con mucha información de los vecinos y del pueblo, lo que facilitó que los estafados no dudasen de la llamada y realizasen los pagos por los supuestos impagos”, detalla. Además de investigar los delitos cibernéticos denunciados en la provincia, el equipo Arroba de la Guardia Civil también se encarga de impartir charlas y talleres para concienciar e informar a población de todas las edades sobre los riesgos del mal uso de internet.

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