Las madres levantan la voz para reclamar soluciones ante el “grave deterioro” del Materno

Arrolos de Teta organizó un encuentro para visibilizar la situación del hospital ourensano: “No es solo el paritorio, es todo el edificio”

Parte de las familias asistentes al encuentro organizado por Arrolos de Teta.

Parte de las familias asistentes al encuentro organizado por Arrolos de Teta. / ALAN PÉREZ

El derrumbe en diciembre de parte del techo del paritorio del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) supuso la gota que colmó el vaso de las madres ourensanas. La asociación Arrolos de Teta, compuesta por más de 300 mujeres, se citó ayer en la ciudad para alzar la voz y reclamar soluciones ante el “grave deterioro” del edificio Materno Infantil. Sus quejas van mucho más allá de las obras del paritorio, que obligaron a clausurar parte de las instalaciones desde febrero. La intervención, iniciada tras detectar el riesgo de nuevos desprendimientos, finalizarán este mes, en palabras del propio conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, quien pidió disculpas públicamente a las familias por el actual estado del servicio. “Pero que se nos caiga encima el Materno es solo la última barbaridad, porque el edificio lleva mucho tiempo desbordado, con un continuo y grave deterioro”, asegura Parvati Devi, integrante de Arrolos, quien critica que desde el inicio de las obras hay salas sin ventilación, “mujeres pariendo hacinadas”, o incluso, ratas y cucarachas en las habitaciones.

Medio centenar de madres se reunieron ayer en el centro de la ciudad para abordar sus principales quejas, que incluyen la falta de habitaciones con luz natural y con baños privados en el paritorio, así como el deterioro del mobiliario en la planta de ingreso por el paso de los años y la falta de infraestructuras que respondan a las necesidades del posparto. Sus reivindicaciones son muy similares a las del propio personal del Materno, que el pasado mayo envió una carta a la gerencia del CHUO para señalar las “lamentables condiciones” del espacio, que repercuten en la salud de las madres y bebés, así como en la calidad del servicio de atención prestado. “Como siempre, las cuestiones de las madres, los derechos reproductivos de las madres, no están en primer plano. Se decidió que el Materno iba a ser el último edificio en reconstruirse dentro del proyecto de obras del hospital, y mientras el resto de servicios y plantas van cambiando, este edificio solo sigue deteriorándose”, reivindica Devi. De hecho, la remodelación del Materno arrancará una vez esté rematado y en activo el nuevo bloque de hospitalización, actualmente en construcción.

Las madres urgen la mejora de la estructura para mejorar la atención de las pacientes: “Estás ahí en un momento en el que necesitas cuidados, y la estructura que te rodea también forma parte de esos cuidados. Muchas veces los propios sanitarios informan a las madres de cosas que no se pueden hacer porque no hay espacio o útiles”.

La comisión de lactancia permanece inactiva

Arrolos de Teta reclama desde hace meses la puesta en marcha de la comisión de lactancia del CHUO, después de que en diciembre la gerencia comunicase que no estaba constituida formalmente. La asociación está a la espera de la respuesta de la nueva gerencia, a la que reclamó en varias ocasiones la reactivación de la comisión, el órgano encargado de asesorar a las madres antes y durante la lactancia. “A la asociación llegan muchas madres con problemas de lactancia por cosas que se les han explicado mal en el hospital, porque no existe un apoyo real a la lactancia. Nosotras nos propusimos para estar ahí y acompañar mientras no se solucione el problema, pero no nos contestan”, dice Parvati Devi.

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