El BNG apoya la moción a Jácome pero solo si la alternativa es un alcalde o alcaldesa del PSOE

-Los nacionalistas asistieron finalmente al encuentro convocado por el PSOE en el Liceo para negociar una censura al alcalde

-El PP tacha de ”frívola y radical” la “línea roja” del Bloque contra el grupo popular

Representantes de PP, PSOE y BNG, ayer en el Liceo de Ourense, antes de la reunión.   | // ALAN PÉREZ

Representantes de PP, PSOE y BNG, ayer en el Liceo de Ourense, antes de la reunión. | // ALAN PÉREZ

M.J.A.

Representantes de los grupos municipales de la oposición, del PSOE, del PP y también del BNG –que finalmente decidió sumarse al encuentro– se reunieron ayer en el Liceo de Ourense para estudiar la propuesta socialista de presentar una moción de censura para retirar de la Alcaldía de Ourense a Gonzalo Pérez Jácome, el líder de Democracia Ourensana.

El encuentro, que se prolongó durante más de dos horas, quedó en tablas y a la espera de una reunión porterior, dado que el BNG habló alto y claro: aunque dio un “sí” a una posible moción de censura, al entender que “Jácome es un problema para el Concello”, ratificó que solo estampará su firma –imprescindible para conseguir la mayoría de 14 votos necesarios para que prospere la moción– si la alternativa a Jácome es un alcalde o una alcaldesa del PSOE. “Nunca vamos a validar ni a Jácome ni a un alcalde del PP”, advirtieron los nacionalistas.

A esta primera reunión de los representantes de los grupos de oposición en el Concello, a la que seguirá otra la próxima semana, no asistió el portavoz del BNG, Luis Seara, sino el concejal de su grupo José Manuel Puga, y el responsable comarcal del partido, Serafín Núñez. Puga remarcó que ese “no” a un pacto con el PP en la Alcaldía no debía de interpretarse como “una línea roja” en las negociaciones, sino como “una respuesta previsible” pues “el Bloque siempre dijo que el que creó el problema en el Concello de Ourense –el apoyo del PP fue el que dio la Alcaldía a Jácome– no puede ser ahora la solución”, defendió el portavoz nacionalista.

El Partido Popular, visiblemente molesto al remate de esta primera ronda de negociaciones, interpretó sin embargo esas declaraciones del BNG como un cinturón sanitario. “Para nosotros el de hoy no fue un buen comienzo; estuvimos a punto de levantarnos de la reunión e irnos, cuando vimos que sí había líneas rojas “, explicó la coordinadora del grupo municipal popular en el Concello, Noelia Pérez.

“Frívolo y radical”

“No se trata de sacarme tú para ponerme yo, sino de sacar a Ourense del caos”, apuntó la concejala popular. “El documento que presentó el PSOE era un buen punto de partida para negociar y fijar un cronograma de trabajo, pero nos encontramos con un BNG más frívolo y radical que nunca, que no vino a hablar de un compromiso con la ciudad, ni siquiera cogió el documento, solo vinieron para poner líneas rojas al PP”, añadió la coordinadora popular.

“Al Bloque lo único que le interesa es hablar de sillas, cuando el PP es el grupo mayoritario de oposición, sus concejales son de Ourense y quieren a esta ciudad; pero ellos pueden negociar con Bildu y no con nosotros”, lamentó Noelia Pérez

Noelia Pérez y la portavoz municipal del PP, Sonia Ogando, fueron las interlocutoras de su partido, en un encuentro que parece haber crispado aún más a PP y BNG. “Al Bloque lo único que le interesa es hablar de sillas, cuando el PP es el grupo mayoritario de oposición, sus concejales son de Ourense y quieren a esta ciudad; pero ellos pueden negociar con Bildu y no con nosotros”, lamentó Noelia Pérez.

Para el PP, “lo primero que hay que buscar es un acuerdo de gobernabilidad” , indicaron, fijar qué temas son los principales en materia de Servicios Sociales, que están desmantelados; un PXOM o licitaciones que están todas sin renovar”.

Es decir, que el PP se mostró más interesado en pactar antes esas prioridades de gobierno que en firmar y presentar sin más esa moción con sus 14 firmas y registrarla ante el Concello.

Se trataría de consensuar posturas en temas prioritarios, con la idea, en apariencia, de no llevar luego la refriega a los escaños, si se consolida un posible gobierno alternativo salido de la moción, dado que las posturas de la oposición en temas claves como el PXOM y otros, han sido en los últimos años diametralmente diferentes.

La única que parecía exudar optimismo ayer, a la salida de la reunión, era la portavoz del grupo municipal socialista y secretaria xeral del PSOE en la ciudad, Natalia González, quien tachó de “productivo” el encuentro, lo vio “como un paso adelante” para materializar una alternativa de gobierno al actual alcalde y, además, en vista de que la contienda se ha trasladado de nuevo al seno de la oposición a los bandos de BNG y PP, pidió “altura de miras y “generosidad” , pues esta es una “oportunidad histórica para demostrar que la política vale para algo. Pongamos toda la carne en el asador”, señaló Natalia González.

El PSOE presentó hace unos días lo que llamó “Pacto de Concordia”, con 14 puntos a estudiar, como paso previo a la firma y presentación de esa moción de censura. La propuesta incluía desde la elaboración de un presupuesto municipal para 2025; una auditoría a la situación económica del Concello que prevén calamitosa; licitar las concesiones municipales, casi todas caducadas; y potenciar los programas culturales o sociales que eliminó el actual gobierno, entre otros puntos.

“Diálogo abierto”

Por su parte, la secretaria general del PP de Galicia, Paula Prado, aseguró ayer que su partido acudía a la reunión convocada por el PSdeG para un posible acuerdo sobre una moción de censura en Ourense, “sin líneas rojas”, pero ha criticado que la propuesta socialista es “cerrada”.

En una rueda de prensa en Santiago de Compostela, Prado ha dicho que estaría bien que esta propuesta, que el PSdeG llama “de concordia”, para intentar desalojar al alcalde de Ourense, fuese “con diálogo abierto” y no una propuesta “cerrada y con líneas rojas”, que se anunció a través de los medios de comunicación antes de hablar con el PPdeG y el BNG.

Prado ha manifestado que su partido apoya la “estabilidad y la gobernabilidad y el futuro de la ciudad de Ourense, pensando únicamente en los intereses de los ourensanos” . En este sentido, no pone límites para el diálogo. En cuanto al acuerdo que firmaron con Democracia Ourensana para que gobernara en la ciudad a cambio de que el PP lo hiciera en la Diputación, ha señalado que “fue un acuerdo simplemente de investidura”, indicó a la pregunta de si estará dispuestos a romper ese pacto.

Mismo escenario e igual objetivo que en 2020

La reunión de ayer parecía la secuela de un estreno que ya se había producido en octubre de 2020, en el mismo escenario, el Liceo de Ourense, con igual objetivo, presentar una moción para relevar a Gonzalo Pérez Jácome, pero con diferentes interlocutores y otras tensiones internas entre la oposición. En aquel momento fue Ciudadanos, ya desaparecido del hemiciclo municipal, uno de los partidos que arrancó la propuesta de moción, y participaron Rafael Villarino, concejal y cabeza de lista del PSOE en las municipales de 2019; Jesús Vázquez, cabeza de lista del PP, cuyo bipartito con Democracia Ourense –el partido de Jácome– acababa de hacer aguas, y Luís Seara, portavoz del BNG. Un total 24 concejales de 27 –incluidos los díscolos que habían denunciado y roto con Jácome– firmaron un mes antes, en septiembre de 2020, presentar una moción de censura contra el alcalde. En aquel momento la lucha más voraz fue entre PP y PSOE, pues Villarino reclamaba la Alcaldía, alegando ser el candidato más votado en las urnas. No hubo acuerdo, Jácome sobrevivió pese a su situación pírrica, con tres ediles y mucho remanente acumulado por su antecesor, que empleó en hacer obras que nunca apoyó cuando era oposición, y en construir escaleras mecánicas, la primera y aún sin pagar, en la calle donde tiene su negocio familiar. Las urnas le dieron tres concejales más en 2023. Ni los audios que salieron en precampaña con posibles denuncias por prevaricación mermaron su ascenso. Ahora, coincidiendo con este nuevo intento de moción, de nuevo con divergencias en la oposición, más marcadas ahora entre PP y BNG, la justicia ha pisado el acelerador y ha emitido hasta tres fallos condenatorios contra Jácome en la misma semana, al tiempo que Fiscalía ve posibles indicios delictivos en los audios. Ayer, en el patio del Liceo, convertido en sala de espera de prensa y curiosos, había dudas comunes: ¿qué quitará a Jácome de la Alcaldía, una moción o una inhabilitación judicial? En caso contrario, ¿crecerá aún más al amparo del victimismo del político perseguido, que tan buen resultado le dio hasta ahora en las urnas?.

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