El CHUO diagnostica cada año alrededor de 300 nuevos casos vinculados al cáncer de próstata

Los avances en la detección y el tratamiento logran una supervivencia superior al 85%

La mayoría de las cirugías se realizan con el robot

Jorge Salgado, Dionisio López y Ramón Sendín, tres de los urólogos del CHUO.

Jorge Salgado, Dionisio López y Ramón Sendín, tres de los urólogos del CHUO. / FdV

El cáncer de próstata es uno de los tumores más común entre la población masculina, ya que afecta a uno de cada cuatro hombres, en palabras de Dionisio López Bellido, urólogo del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO). “El 30% de los pacientes a los que le realizamos biopsias son positivos. Es decir, tenemos alrededor de 300 nuevos casos cada año”, explica. El facultativo destaca la elevada supervivencia, que se sitúa por encima del 85%. “Como en toda la oncología, el diagnóstico precoz es muy importante”, asegura López Bellido.

Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Próstata, celebrado ayer, recomienda a los ourensanos de más de 50 años (o de 45, en caso de contar con antecedentes familiares) acudir al urólogo o al médico de Atención Primaria para controlar los riesgos. “El sanitario les hará una entrevista personal en la que le preguntará sobre posibles síntomas y les realizará un tacto rectal y la prueba para detectar el antígeno prostático específico, la PSA”, detalla. El aumento de PSA está relacionado con el envejecimiento, así como con enfermedades de tipo inflamatorio o infeccioso, pero también con la existencia de un tumor en la próstata. “Para saber cuáles son las causas de ese incremento del nivel de PSA del paciente utilizamos elementos diagnósticos como la resonancia magnética de próstata”, indica el médico.

El envejecimiento de la provincia ha provocado que el servicio de Urología “lleve la delantera” a nivel europeo en este tipo de pruebas. Cada año, los facultativos realizan entre 700 y 1.000 biopsias a los pacientes, ya que es el único procedimiento que diagnostica la existencia del tumor.

Si la prueba es positiva, se inicia el tratamiento. “O bien a través de cirugía radical, o bien a través del uso de radioterapia”, comenta López Bellido. En el apartado quirúrgico, la utilización del robot Da Vinci ha supuesto un antes y un después para los urólogos ourensanos. “Realizamos el 85% de las intervenciones con cirugía robótica”, apunta. El abordaje mediante radioterapia también ha avanzado en los últimos años. “Cada año tratamos en el área sanitaria a alrededor de 200 pacientes”, apunta María Dolores López, jefa del servicio de Oncología Radioterápica. Los nuevos aceleradores con los que cuenta el CHUO permiten “técnicas más avanzadas” con más opciones de curación. “Además, estos aparatos también suponen un menor numero de sesiones, por lo que se reduce el número de veces que la persona tiene que venir aquí para someterse al tratamiento”, añade la facultativa.

“Usar el robot reduce el ingreso del paciente”

Dionisio López Bellido pone en valor la utilización del robot quirúrgico Da Vinci, puesto en marcha en el CHUO en 2021. “El uso de la tecnología debe ser una estrategia a seguir por todo aquel servicio que quiera incorporarse al futuro”, resalta. Entre los beneficios para el paciente, destaca la rápida recuperación. “En dos o tres días, la persona recibe el alta, lo que reduce a la mitad el tiempo de ingreso tras una cirugía abierta”, explica. Para los profesionales, la utilización del Da Vinci se traduce en una mejor aproximación al tumor. “Nos permite trabajar de forma más precisa, reducir el sangrado y preservar mejor ciertas zonas, como los nervios erectores”, apunta.

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