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El BNG dice que el Concello “nos confirma que no va a reformar el Centro Municipal da Muller”

El personal fue trasladado a otra oficina por el peligroso nivel de gas radón del edificio | “No quieren gastar 200.000 euros en reparar las instalaciones”, asegura el Bloque

Ruth Reza, Erea Blanco y Luis Seara, ayer, durante su comparecencia sobre el CIMM del Concello. |  // ALAN PÉREZ

Ruth Reza, Erea Blanco y Luis Seara, ayer, durante su comparecencia sobre el CIMM del Concello. | // ALAN PÉREZ / M.J.Álvarez

Ourense

El grupo municipal del BNG asegura que el Gobierno local “ha confirmado nuestras sospechas” y no piensa reformar el edificio de la rúa do Ensino en O Couto para eliminar los altos niveles de gas radón, perjudicial para la salud, que se detectaron en ese inmueble, en el que se ubica el Centro de Información Municipal da Muller (CIMM). De hecho el espacio acaba de ser desalojado y el personal trasladado a otras oficinas compartidas en Praza San Martiño, en el centro de la ciudad, a la espera de realizar unas obras para eliminar ese gas cancerígeno y garantizar la salud laboral de los trabajadores.

Sin embargo ese traslado no va a ser temporal, según el BNG, pues “pues según nos confirmó el concejal Antonio Fernández (del gobierno local de Jácome), el Concello no va a gastar los 200.000 euros en las obras necesarias para evitar el alto nivel de gas radón en un edificio que no es de su propiedad”.

Así pues el inmueble que ocupa este departamento desde hace más de 15 años en rúa do Ensino, y al que le quedan aún otros 15 años más de concesión podría no volver a ser la sede del CIMM.

El Centro Municipal de Información da Muller, que atiende varios ámbitos relacionados con todo lo relativo al mundo de la mujer y en especial problemáticas como la violencia de género, seguirá funcionando en unas dependencias del Concello compartidas en las que no se garantiza ni el espacio ni la privacidad necesaria para atender a mujeres que acuden en muchas ocasiones con miedo a ser descubiertas por su agresor y buscando la máxima privacidad.

Veneno invisible

La presencia de gas radón detectada hace ya años en varias dependencias municipales supera con mucho el nivel máximo recomendado de 300 bq, o bequerelios, la unidad de medida establecida. En el caso del CIMM es de 1.500 bq, es decir cinco veces más de lo aconsejable. El radón es un gas radiactivo invisible y sin olor que se libera de forma natural de las rocas, la tierra y el agua. Puede entrar en las casas y edificaciones a través de pequeñas grietas o agujeros y acumularse en el aire. Con el tiempo, la inhalación de altos niveles de esta sustancia puede causar cáncer de pulmón.

Según el BNG, el gobierno local que preside Gonzalo Pérez Jácome “confirmó en junta de área con presencia y en su nombre el edil Antonio Fernández que no se iba a realizar ninguna inversión en el mismo”, estimada en unos 200.000 euros para erradicar la presencia del gas radón. Argumentan que el edificio no es del Ayuntamiento por lo que se ha optado por el traslado del servicio a la Plaza de San Martiño y abandonando, por lo tanto, el edificio.

La concejala nacionalista Ruth Reza afirma que “efectivamente el edificio fue cedido al Concello por una fundación a través de un contrato de comodato, según consta en documento notarial en abril de 2010, es decir hace 14 años, por un plazo de 30 años y para una finalidad concreta”. Añade que “para que el edificio cumpliera esta finalidad, se encargó un proyecto de rehabilitación adjudicado por 492.000 euros”.

Reza señala que el concejal de DO tiene razón en que no podían seguir ahí los trabajadores del CIMM pero hay otros servicios donde el nivel de gas radón duplica incluso al centro de la mujer. Por eso se pregunta por qué solo deciden cerrar y trasladar a estas trabajadoras.

Para Ruth Reza, “escudarse en que hay que gastar 200.000 euros parece una excusa de mal pagador. El gobierno local acaba de gastar más de 300.000 euros en la celebración del Entroido, un evento que se celebra durante cinco días al año y en el que no lloraron el gasto”.

Por su parte, la edila Erea Blanco también se interesó por el destino del mobiliario, en el que se gastaron más de 60.000 euros, la biblioteca de igualdad o los juguetes del espacio ecoeduca entre otros.

Finalmente desde el grupo municipal del BNG adelantaron que en los próximos días registrarán una moción para ser incluida en la orden del día del pleno ordinario del mes de junio y previsto para el viernes día 7, en el que pondrán la tilde en la necesidad de mantener el CIMM en su ubicación actual, instando al Gobierno local a adoptar todas las medidas encaminadas a mejorar los índices de gas radón, ejecutando “todas y cuantas obras sean necesarias a la mayor brevedad posible”.

El PSOE pide un frente común

Por su parte grupo municipal socialista propone al resto de los grupos políticos de la oposición una iniciativa conjunta para evitar el desalojo y cierre definitivo del CIMM por parte del alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, y su equipo de gobierno.

La portavoz del PSdeG, Natalia González Benéitez, afirma que “no se entiende que ante una inversión necesaria para la adaptación de un edificio de referencia para la eliminación del gas radón por un importe aproximado de 200.000 euros el ejecutivo local mire para otro lado, sin pensar siquiera en las repercusiones de este capricho político”.

Lamenta que tampoco se haya pensado en las trabajadoras que tendrán que “ser trasladadas la otro emplazamiento totalmente inapropiado para la atención a las personas usuarias y fulminando sin alternativa ninguna prevista otros programas de atención, formación o conciliación vinculados al mismo”.

Recuerda que el CIMM es “una infraestructura de referencia, la mejor de toda Galicia, que se puso a disposición de la ciudadanía gracias a la labor y sensibilidad del gobierno bipartito” y que se invirtieron “más de 600.000 € en la reforma integral del edificio con el consenso de todos los grupos políticos de la corporación municipal”.

Por eso piden ese frente común “pues consideramos que no se puede tolerar ni un recorte más en este desmantelamiento social sin límites que estamos viviendo en los últimos 5 años”. “Tenemos que exigir de manera conjunta la paralización de esta decisión política”, concluye.

CC OO denuncia niveles de gas radón hasta diez veces por encima de lo recomendado en el entorno del Auditorio

La delegación de CC OO en el Concello de Ourense ha sido la más beligerante y activa en la realización de análisis para detectar los niveles de gas radón en las distintas oficinas municipales y en presentar denuncias en distintos organismos, entre ellos Inspección de Traballo, tras conocer los resultados. En una de sus últimas comparecencias, el sindicato señaló que el Concello “sigue sin cumplir mejoras de salud laboral como las mejora de climatización exigidas, y no actúa ante la presencia de gas radón, que cuadriplica lo permitido en varias oficinas municipales”. Por este motivo, habían alertado de que iban a denunciar la situación ante el Consejo de Seguridad Nuclear pues “ni siquiera se hicieron las obras que se le exigen desde 2019 para evitar este riesgo para la salud”. La concentración máxima de radón aconsejada está en los 300 bq o bequerelios, que es la unidad de medida por metro cúbico. Según CC OO, los últimos informes demuestran que se ha pasado de los 600 bq denunciados en su día en áreas como Urbanismo a los 1.200 bq, cuatro veces mas de lo permitido por la Organización Mundial de la Salud, señalan. También se siguen manteniendo en el Museo, más de 400 bq mientras que en la oficina de Turismo están entre los 1.005 y 1.039 bq. Fue CC OO el que alertó de que en el CIMM se habían alcanzado concentraciones de 1.500 bq. El dato más alarmante, según hizo público el sindicato, “está en el Auditorio , que alcanza en la zona del aljibe los 3.290 bequerelios” mientras que en Educación están en los 458 bq, por lo que Comisiones pidió informes para denunciar.

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