Emprendiendo el vuelo desde Ourense

Air Hostess, centro homologado, forma en la ciudad a jóvenes como Tripulantes de Cabina de Pasajeros | Mínimo de 1,56 de altura, inglés y no tener tatuajes visibles suelen ser algunas de las exigencias

Nuria, Elías y David, con otros alumnos gallegos de TCP en A Coruña. |   // VÍCTOR ECHAVE

Nuria, Elías y David, con otros alumnos gallegos de TCP en A Coruña. | // VÍCTOR ECHAVE / M.J.A.

M.J.A.

Ourense no tiene aeropuerto, pero puede presumir de haber puesto en el mercado de trabajo una cantera de Tripulantes de Cabina de Pasajeros, (TCP), lo que se conoce como azafatas o auxiliares de vuelo, que se han formado y despegan desde la ciudad de As Burgas, para trabajar en compañías de aviación, un nicho laboral de alta demanda y muy buena empleabilidad. De hecho un grupo de jóvenes de la ciudad realiza estos días el apartado final práctico de simulación de vuelo, en la sede de Air Hostess en A Coruña, tras realizar su formación teórica en la delegación de este centro en Ourense.

Futuros TCP ourensanos y del resto de Galicia de prácticas en A Coruña. |   // VÍCTOR ECHAVE

Nuria, Elías y David tres alumnos de Ourense durante sus práctica en A Coruña // VÍCTOR ECHAVE / M.J.A.

“Hay mucha demanda de trabajadores en esta modalidad y también está creciendo la demanda de jóvenes, en la ciudad que quieren formarse, para trabajar en aviación, porque es un trabajo distinto: Nosotros solemos decir “me voy a volar, en lugar de me voy a trabajar”, explica Larissa Peschir, una TCP que adora su trabajo, lleva diez años en activo como azafata de vuelo, y lo compagina con el cargo de profesora y directora de la parte de instrucción de esta misma formación en Air Hostess Ourense”, explica.

“Esta es una firma gallega con delegaciones desde 1995 en varias partes de España y con demanda en Ourense, por la buena salida profesional ahora mismo”, aclara.

Ella se encarga de la parte teórica, con 9 asignaturas, que se imparten en este caso desde el centro ourensano. El curso que ahora remata tenía 10 alumnas y alumnas y se completó con la fase práctica, en su central de A Coruña”.

Allí se fueron alumnos y alumnas de TCP de Ourense. como Nuria, Elías o David, que vivieron un auténtico ensayo de lo que será su futuro trabajo, pero en un simulador de vuelo, “una maqueta a escala, preparada para hacer todos los procedimientos, incluida una simulación de cómo sería una evacuación real” , indica Larissa Peschir. “Se recrean hasta escenarios de humo en el avión, para saber cómo actuar en caso de incendio y con extintores y resto de elementos a tamaño real”, aclara la docente.

La demanda de estos cursos es alta, porque la oferta de trabajo también lo es “además cada día hay una mayor presencia femenina en aviación en todos los ámbitos, y he estado trabajando en vuelos en los que, desde el comandante hasta los TCP y resto de la tripulación eran mujeres” .

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En primer término los trés alumno de Ourense dentro de la cabina de simulación / VICTOR ECHAVE

Formarse desde Ourense no implica riesgo, “porque es un centro homologado, hay que tener muy en cuenta que la formación del curso, para obtener esta licencia de Tripulante de Cabina de Pasajeros, que dura unos 3 meses, como el que ahora acabamos, tiene que estar regulado por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea. Esa licencia, junto con otras pruebas como las médicas, que deben realizar médicos de aeronáutica, te garantizan luego trabajar tanto en vuelos comerciales como privados, y en toda la UE y otros países fuera del marco europeo”, advierte la profesora. También hay formación para personal que prefiere trabajar en puestos de tierra, en aeropuertos.

La profesora advierte de que “lo ideal es hacer una prueba médica antes de iniciar el curso, por si hay algo que luego no se lo permite, pese a tener la licencia de TCP.

Curso intensivo en mayo

“Trabajar volando” es un lema para estos formadores y también una forma de vida “con muy buenas salidas laborales” , explica Larissa. Por eso en Air Hostess de Ourense empieza un nuevo curso. “Comenzará en mayo hasta finales de julio, aproximadamente”, indica. Cuando se les presenta un cupo de demandas de alumnos con buen nivel inglés –aunque luego el centro imparta inglés aeronáutico– es posible, incluso, hacer el curso que capacita para ser TCP y trabajar, en un mes y medio, ” afirma.

Pasar la prueba médica, un mínimo de 1,57 de altura, inglés y no tener tatuajes visibles

Mujeres muy altas, políglotas y bellas. Era el tópico de lo que se entendía antes por azafata de vuelo. Los tiempos por fortuna han cambiado, y hace años que hay también hombres auxiliares de vuelo, y compañías aéreas que, frente al 1.75 de estatura mínima que se les exige, rebajan el canon a un mínimo de 1,57 de altura. Algunas exigencias no son estéticas, sino técnicas: “la altura tiene que ver con el acceso rápido al material de emergencias, que está en los compartimentos superiores del avión, y hacerlo sin ayuda”, indica Larissa Peschir. El inglés es también exigencia imprescindible. Otra de las advertencias que hacen la mayoría de las compañías aéreas, es que tener tatuajes visibles. Tampoco es un capricho. “Un tatuaje que no significa nada en un país, puede atentar a la cultura de otro al que viajamos y crear un conflicto. Tenemos que ser neutros en cuestión religiosa o política”.

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