A finales de septiembre de 1982, hace ahora 40 años, se celebraba en A Coruña la asamblea constituyente del Bloque Nacionalista Galego. Cuatro décadas después, la formación realiza actos conmemorativos en toda Galicia de esta efemérides, ayer se trasladaron al Centro Marcos Valcárcel donde, además se rindió tributo a algunos de los militantes que también son historia, pues están afiliados al BNG incluso desde la fundación del mismo.

En un mundo cambiante, 40 años de fidelidad política y de afiliación no son para ellos ni un misterio ni un milagro, sino una consecuencia afirman. “Los que apostamos porque en Galicia haya unas organización política y social propias, con dirección gallega, tenemos que ser fieles a ese principio, que es para nosotros fundamental” explicaba ayer Alfredo Suárez Canal, uno de los “padres” fundadores del BNG, y que lleva ya 40 años afiliado al partido.

“No veo necesidad de cambiar un principio, en el que sigo creyendo, y que sigue siendo necesario, que es que el pueblo gallego sea un sujeto político con derechos democráticos plenos”, asevera.

“Contento y satisfecho con el trabajo hecho, pese a posibles errores”, sí avala que ser del BNG es no solo un concepto de país e ideológico “sino también un sentimiento, vinculado a ese derecho de soberanía que defendemos”, ratifica Suárez Canal.

Un sentimiento y un compromiso político son también alguna de las razones por las que Xela Fernández Veloso, otra de las afiliadas histórica del BNG en Ourense, que lleva también 40 años en el partido en el que desembarcó desde la AN-PG y se quedó a vivir, como activista y militante histórica del Bloque desde 1982 poniendo imparable sus cimientos.

“Claro que hay un sentimiento ideológico y de pertenencia. El BNG es para mi el partido que mejor defiende los interesas de Galicia y por tanto, los míos propios. Fue fácil seguir aquí porque es en lo que creo”, afirma. Representaba ayer a ese militante de acción sindical y política, desde la base, que presidió la junta de personal del Sergas en Ourense, estuvo en varias listas, fue edil en A Bola, vivió esa etapa analógica y sin redes, en la que panfletos se repartían a pie de calle. Cree que es un buen momento para el Bloque: “Esperamos una buena respuesta en las urnas. Es el partido que necesita Galicia y es muy difícil que llegue a darme de baja”.