Suscríbete Faro de Vigo

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Julio Jiménez | Médico forense. Responsable en Ourense del Imelga

“Es frecuente que el agresor sexual sea un conocido de la víctima”

“El suicidio es un problema de salud y es fundamental hablar con la familia, el médico o el psiquiatra; hay salida y recursos asistenciales”

Julio Jiménez, en una consulta del Imelga en el juzgado de Ourense. BRAIS LORENZO

Julio Jiménez (O Barco, 1960) es médico forense desde 1989, cuando comenzó como interino. Lleva unos quince años como responsable en la provincia de Ourense del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga).

– En noviembre de 2021, Ourense implantó un protocolo contra la sumisión química que fue pionero a nivel nacional. Ahora se ha generalizado en Galicia. ¿Cómo surgió?

– La UFAM de la Policía había detectado casos sospechosos de sumisión química y se vio la importancia de detectarlos pronto para obtener una muestra desde que se tiene la sospecha, con una serie de requisitos: respetar la cadena de custodia, conservarla y avisar al juzgado. Mantuvimos una reunión con el gerente del Sergas responsables de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Imelga. Estuvo en los contactos el presidente de la Audiencia y la Fiscalía también fue informada. El Sergas se brindó a dar apoyo. Se llegó al acuerdo de que cuando hay una sospecha de sumisión química, sin evidencia de agresión sexual, porque en esos casos ya se activaría el protocolo propio, el hospital avisa a la Guardia Civil o la Policía Nacional, que inicia las primeras investigaciones. El hospital solicita autorización a la víctima para recoger muestras de sangre y orina para realizar estudios químicos y toxicológicos. Además tramita un parte de lesiones y se comunica al juzgado que existe una muestra a su disposición. La Policía y la Guardia Civil hacen lo mismo: presentan un atestado y piden investigar o no. El juez puede acordar que se haga, recibir declaración a la víctima si es necesario, o acordar lo que se considere oportuno. El juez puede indicar al Imelga que recojamos las muestras y las enviemos al Instituto Nacional de Toxicología.

"Con la sumisión química hay unos periodos en los que la víctima carece de la autonomía suficiente y tiene lagunas en la memoria. Es en ese momento cuando el agresor puede aprovechar para un abuso sexual, un robo o para preparar cualquier acto delictivo"

decoration

– Son sustancias cuyo rastro desaparece rápidamente del cuerpo.

– Sí, el problema de las sustancias que se utilizan habitualmente como sospechosas de sumisión química es que tienen un metabolismo muy rápido, como la ketamina y la escopolamina, más conocida como burundanga. Con muy poca cantidad producen muchos síntomas, sobre todo de depresión del nivel de consciencia, y hay unos periodos en los que la víctima carece de la autonomía suficiente y tiene lagunas en la memoria, que puede recuperar o no parcialmente después. Es en ese momento cuando el agresor puede aprovechar para un abuso sexual, un robo o para preparar cualquier acto delictivo.

– Sufrir sumisión química no implica en todos los casos que se haya producido una agresión sexual.

– Cuando se produce una agresión sexual hay protocolos de intervención con la víctima desde el principio. Si manifiesta que le dieron algo y cree que sufrió relaciones sin consentimiento, ya no se aplica el protocolo de sumisión química, sino que se activa directamente el de agresión sexual. El de la sumisión química está enfocado a los casos en los que la víctima dice que no ha sufrido relaciones sexuales sin consentimiento, pero asegura que le pasó algo y que cree que le dieron algo. Ahí se activa el protocolo y se guarda la muestra.

– ¿De qué tipo de casos de sumisión química han tenido conocimiento desde que se implantó el protocolo en Ourense?

– Casi siempre son situaciones de intoxicación en que la víctima tiene lagunas en la memoria. Los análisis clínicos y toxicológicos requieren interpretación, para ver en qué contexto se producen.

– ¿Ha habido casos de sumisión química para una agresión sexual?

– Están varios hechos en investigación, con diligencias abiertas, pero por ahora no conozco ninguno acreditado en sentencia.

– El Ministerio del Interior señala que los delitos contra la libertad sexual han aumentado. En el caso de Ourense, un 38,6% más en seis meses.

– Notamos que hay muchas más denuncias por agresiones sexuales. Ahora tanto la mujer como el hombre, ante cualquier situación conflictiva en la que creen que pudo ser violentada su capacidad o libertad de decisión, denuncian. Es frecuente que los agresores sean personas conocidas, porque tienen más acceso a la víctima y una mayor capacidad de manipulación.

– ¿Cómo ha afectado la pandemia al problema de salud pública de los suicidios?

– Hubo un momento en 2021 en que se adivinaba una especie de repunte, tanto de intentos como de casos, pero finalmente la variación interanual estuvo en cifras similares. Este año nos hemos situado un poco por encima de la media, pero Ourense es un lugar con poca población en el que dos o tres casos pueden disparar el dato.

"Hay personas con demencia senil que saben dónde y con quién quiere estar, y eso debe respetarse. Es necesario limitar determinadas actividades de riesgo, con un control sobre ellas y procurando una ayuda, y mantener la capacidad sobre el resto"

decoration

– Hay más suicidios que víctimas mortales de tráfico. ¿Qué haría falta ante este problema sanitario?

– Prevención y superar el tabú, también en la prensa. Es un problema de salud, una enfermedad. Es fundamental hablar de ello, exponerlo a los familiares, al médico de cabecera o al psiquiatra. El pensamiento suicida conlleva una sensación de ruina e incapacidad de salir del desastre que no tiene vuelta atrás, pero hay salidas y recursos asistenciales.

– Ourense es una de las provincias más envejecidas de España. La ley sobre discapacidad ha cambiado. ¿Se tiende a limitar cada vez menos los derechos y a salvaguardar más la autonomía personal?

– El objetivo es no pensar en una persona con trastornos mentales o envejecida como una incapaz. A veces no hay capacidad para unas cosas y sí para otras. Por ejemplo, hay personas con demencia senil que saben dónde y con quién quiere estar, y eso debe respetarse. Es necesario limitar determinadas actividades de riesgo, con un control sobre ellas y procurando una ayuda, y mantener la capacidad sobre el resto. Es importante que haya recursos en los lugares donde viven y quieren estar estos pacientes, como casas comunitarias, centros de día, ayuda a domicilio, sistemas telemáticos de vigilancia...

Compartir el artículo

stats