La situación de falta de agua aún es grave pero no tan crítica en Ribadavia. Dada la emergencia por sequía y tras la breve tregua climatológica, sin apenas lluvia pero con temperaturas suaves a principios de semana, la cautela impera y las medidas extraordinarias siguen en marcha. El transporte de agua en camiones cisterna hasta el depósito potabilizador ha mejorado el nivel de este punto de abastecimiento de agua para el municipio, de 5.000 habitantes.

Por otra parte, avanza la obra urgente para poder captar y bombear el recurso desde el Avia, en la zona de A Veronza. La conducción para llevar el agua hasta el depósito, ubicado en Franqueirán, requiere de 2 kilómetros de tuberías y el viernes ya se habían instalado un total de 650 metros, según dijo el Concello en la red social Facebook a medianoche.

Tras un verano con varias olas de calor extremo en O Ribeiro, una de las zonas más sofocantes de la calurosa provincia de Ourense, la situación de práctica sequía del regato Maquiáns, que nutre el depósito, obligó a establecer restricciones a principios de mes.

Estado casi seco del Maquiáns a principios de agosto. BRAIS LORENZO

Los cortes por la noche, aplicados los primeros días, no solucionaron el problema, y los vecinos de varias zonas estuvieron sin suministro más tiempo del previsto. Unas jornadas más tarde, el ayuntamiento estableció dos franjas, mañana y tarde, con un total de 4 horas y media al día de servicio. En las últimas jornadas hay agua casi todo el día para todas las parroquias del municipio, salvo algún corte puntual de noche, indican fuentes municipales.

“Dentro de la preocupación, la situación es mejor que la semana pasada”

El aporte de los camiones cisterna, hasta casi llenar el depósito, fue clave. La alerta, en cualquier caso, no se levantará hasta que esté terminada la obra de captación en el Avia, autorizada por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil debido a la situación extraordinaria, y como una aportación temporal hasta que la sequía se solvente.

Un vecino llenando botellas de agua en una de las jornadas en que había solo 4 horas y media diarias. BRAIS LORENZO

“Dentro de la preocupación, la situación es mejor que la semana pasada”, asegura el Concello, que en cualquier caso avisa: “Aun así, hasta que esté rematada la obra urgente de captación en el río Avia, no podemos garantizar que en los próximos días la situación cambie o tengamos que volver a las franjas horarias. Apelamos a la prudencia”.

El ayuntamiento valorará la situación día a día, según evolucione el nivel del depósito de agua potable. “En el caso de tener que volver a hacer cortes, reanudaríamos el protocolo que tenemos establecido de traslado de agua, del mismo modo que lo estuvimos haciendo en las últimas semanas con camiones cisterna”, dice.

Los trabajos para ejecutar la nueva captación en el Avia avanzan a “buen ritmo”, a pesar de las dificultades de acometer una obra lo más rápido posible en agosto, periodo de vacaciones para muchas empresas. Las tuberías deben tener distintas características según el trazado, pues la presión en cada tramo varía en función de las capacidades y volumen de agua. Para el punto más próximo ha sido necesario fabricar la tubería, por falta de stock. Ribadavia confía en recibir el material el próximo miércoles, para que la obra de emergencia siga avanzando.