Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los polígonos agroforestales revitalizarán más de 800 hectáreas abandonadas en 9 concellos

Monte quemado en julio en San Cibrao, Oímbra, donde está en marcha la creación de un polígono. | // F.C.

“El mejor cortafuegos que hay es la tierra trabajada”, afirma la alcaldesa de Oímbra, Ana Villarino. Este municipio fue uno de los afectados por la ola de incendios que el pasado mes de julio arrasó en este territorio más de 3.200 hectáreas en tres frentes localizados en Videferre, Rabal y San Cibrao, y que este fin de semana ha vuelto a sufrir el azote del fuego en As Chás. En San Cibrao, donde las llamas arrasaron 370 hectáreas, se ubican parte de las 72 parcelas que configuran el futuro polígono agroforestal que se dedicará al cultivo del pimiento, uno de los motores económicos de este concello.

En una provincia acosada por los incendios, los alcaldes ven en estos instrumentos una solución

decoration

El de Oímbra es uno de los 15 proyectos de recuperación de tierra agraria que impulsa la Xunta en Galicia para revitalizar terrenos con buena capacidad productiva pero que se encuentran abandonados o infrautilizados. Nueve de ellos, más de la mitad, están en Ourense y suman 802 hectáreas, que se unen a las más de 400 movilizadas por las aldeas modelo, otras de las iniciativas del plan de recuperación de tierra agraria centrada en el entorno de los núcleos de población y liderada también por esta provincia, que alberga 13 de las 19 iniciativas ya aprobadas en Galicia, con otras cinco en fase de recogida de firmas. En conjunto, superan las 1.200 hectáreas.

La provincia concentra nueve de las 15 iniciativas en trámite

decoration

En un verano fuera de lo normal en cuanto a sequía y elevadas temperaturas, y en el que los incendios han alcanzado una mayor virulencia y envergadura propagándose con facilidad por un medio rural marcado por el abandono y la despoblación, la recuperación de tierra agraria toma fuerza en los planes municipales.

En Oímbra, la alcaldesa defiende el instrumento de los polígonos agroforestales como mecanismo para frenar esta lacra. El fuego que afectó a San Cibrao en julio entró por Portugal y llegó a la parroquia de Oímbra. En medio de ambas localidades se ubican las 64 hectáreas movilizadas con este fin, y las llamas arrasaron un porcentaje elevado de las tierras reservadas, sin perjudicar, apunta la regidora, al desarrollo del proyecto, que actualmente se encuentra en fase de redacción. Este siniestro, apunta Villarino, “confirma la necesidad de poner en marcha proyectos como este, porque el mejor cortafuegos que hay es la tierra trabajada, ya sea para fruto o pastoreo”, incide.

“El mejor cortafuegos que hay es la tierra trabajada”

Ana Villarino - Alcaldesa de Oímbra

decoration

Oímbra, junto con el polígono de 21,76 hectáreas que promueve la Xunta en Cualedro, otro de los concellos más castigados históricamente por los incendios forestales, son las dos actuaciones más avanzadas en Galicia y las únicas que se encuentran ya en proceso de redacción del proyecto para su explotación.

Acuerdo del 70% de los propietarios

Para agrupar parcelas y poner en marcha un polígono agroforestal, al igual que sucede con las aldeas modelo, es necesario poner de acuerdo a los vecinos y propietarios de las tierras del perímetro. Es suficiente un 70% de los titulares. En Oímbra y Cualedro, por ejemplo, se agruparon 72 parcelas en cada uno de ellos con 73 y 70 propietarios, respectivamente, a los que hubo que convencer. Ana Villarino señala que fue más complicado localizar a muchos de los titulares que lograr su apoyo: “La mayoría estuvieron de acuerdo”.

La Consellería de Medio Rural, a través de Agader, se encarga de la gestión de los proyectos y de convocar las reuniones con los propietarios. En Oímbra y Cualedro ya se tramitó la declaración de utilidad pública de las parcelas, en la que se establecen los usos y actividades admisibles.

“Ayudará a que la tierra que ahora está abandonada esté trabajada y no se propaguen los incendios con tanta facilidad”

Luciano Rivero - Alcalde de Cualedro

decoration

En el caso de Oímbra, son los cultivos agrícolas de ciclo corto y ganadería en extensivo, además de árboles frutales como actividad secundaria. La alcaldesa avanza que el cultivo del pimiento protagonizará la explotación, que podría estar en marcha el próximo año. En el caso de Cualedro, figura la ganadería en extensivo y los cultivos complementarios.

El alcalde de este concello, Luciano Rivero, sostiene que este proyecto “ayudará a que la tierra que ahora está abandonada esté trabajada y no se propaguen los incendios con tanta facilidad”. La gestión de estos polígonos se resolverá a través de un pliego cuyas bases están en proceso de redacción.

Estudios de viabilidad

En otros cinco municipios, Arnoia (224 hectáreas y 6.753 parcelas en Remuíño), Leiro (146 y 183 parcelas en Barzamendelle), Riós (94 y 663 fincas en Pousada), Monterrei (22 hectáreas y 535 parcelas en Vences) y Paderne de Allariz (43 y 317 en Solbeira), están prácticamente finalizados los estudios de viabilidad, con los cultivos de huerta, viñedo y forestal como usos destacados.

En Larouco (Freixido) y Castrelo de Miño (Prado), con 136 y 52 hectáreas, respectivamente, los polígonos están en fase de actuaciones previas. El conselleiro de Medio Rural, José González, visitó el pasado sábado los terrenos de Castrelo, que corresponden a 113 propietarios, y que estarán orientados al cultivo de viñedo de la Denominación de Orixe Ribeiro.

"Recupera tierra agraria en una zona excelente y además hace de cortafuegos natural contra incendios”

Avelino Pazos - Alcalde de Castrelo de Miño

decoration

“Es beneficioso para el concello y esperemos conseguir el 70% de apoyos porque es un mecanismo que recupera tierra agraria en una zona excelente y además hace de cortafuegos natural contra incendios”, explica. Además, incide, el viñedo es uno de los motores económicos de este municipio.

De hecho, el objetivo de estas iniciativas es, precisamente, dinamizar el rural y generar actividad económica para fijar población, al tiempo que contribuye a la lucha contra los incendios evitando que se registren o, si se producen, minimizando sus efectos.

Los polígonos se centran en potenciar los usos agrario, ganadero y forestal del suelo y la iniciativa puede ser tanto de la Administración como de particulares, siempre y cuando haya acuerdo entre al menos el 70% de los propietarios. El sistema permite cambios de titularidad por compraventas vinculadas al proyecto o contratos de alquiler entre los propietarios y los interesados en darles uso productivo.

A Mezquita, en estudio

Recientemente, el alcalde de A Mezquita, Rafael Pérez, trasladó a la consellería el interés de los vecinos por recuperar y movilizar zonas de concentración parcelaria abandonadas en este municipio para el cultivo de cereal. La propuesta está en estudio.

Compartir el artículo

stats