“Mi prioridad siempre fue Covadonga, mi barrio” solía subrayar Esperanza Martín Borrajo, (Xunqueira de Espadanedo, Ourense 1927), pese a que ella bien podría presumir, y de largo, de haber sido la primera alcaldesa pedánea de España, nombrada por el último alcalde de la dictadura y de haberse mantenido luego como presidenta vecinal del barrio Virgen de Covadonga, a lo largo de más de 4 décadas y con 15 alcaldes de todos los signos políticos, con los que dialogó y negoció serena, pero implacable, por el bien de su barrio, granjeándose el respeto de todos ellos.

La “alcaldesa” de Covadonga, como la seguían llamando, falleció ayer a los 95 años en Ourense, dejando un hondo pesar y reconocimiento público por su tesón, tras haber conseguido, muchas de las dotaciones con las que hoy cuenta el barrio Virgen de la Covadonga.

Un barrio popular y que consiguió superar, en buena parte, su antiguo estigma de zona conflictiva, por la denodada lucha de su presidenta vecinal. “Este es un barrio tranquilo, de gente obrera, un sitio estupendo para vivir; es falso que esto sea conflictivo”, recalcaba siempre Esperanza Martín, rotunda cuando alguien intentaba dividir a Ourense en una especie de norte y sur de la calidad de vida en la que a Covadonga le dejaban la peor parte.

“Este barrio ya no lo conozco ni yo. Llegué a un barrio sin luz, sin agua corriente, sin aceras y tenemos parques, colegios, y hasta una iglesia. Ahora Covadonga es de lo mejorcito. Yo no lo cambio por ningún otro barrio de Ourense. Ahora tuve que trasladarme a casa de mi hija temporalmente, porque tengo 91 años y necesito ayuda. Pero para mi Virgen de Covadonga es el sitio en el que quiero morir. Allí está mi casa” señalaba Esperanza Martín hace algo más de tres años, en una entrevista a Faro de Vigo con motivo del homenaje por sus 42 años de gestión vecinal. Por deseo expreso de la familia su despedida será con total discreción. Tal como fue y vivió la siempre “alcaldesa” .