El calor no da respiro en Ourense, que continúa hoy y mañana en alerta amarilla por altas temperaturas en las zonas del Miño y Valdeorras, donde el termómetro volvió a registrar este domingo valores extremos.

Vilamartín de Valderras rozó los 39º y en la ciudad de As Burgas se alcanzaron los 37,6º, razón por la cual las piscinas y las riberas del Miño se llenaro de bañistas, buscando un lugar en el que poder refrescarse. El bajo caudal del río debido a la sequía proporcionó nuevos espacios para disfrutar del baño, sobre todo en la zona de Oira.

En Laza y Leiro también se superaron los 37º y Rubiá llegó a 36,8º, de manera que la provincia lideró el ranking de las máximas en Galicia.

La jornada fue de bochorno, con aviso amarillo por tormentas por la tarde en prácticamente toda al provincia. Además de la caída de rayos, hubo alguna precipitación en el área de Ourense y la zona de Valdeorras, pero insuficientes para paliar la grave sequía que afecta a todo el territorio y que ha llevado a cortes de suministro en Ribadavia y otras localidades.

La Confederación Hidrográfica Miño-Sil alertó el pasado viernes del duro efecto de la escasez de lluvias que se prolongará durante varios meses. De hecho, ha pedido a los concellos que valoren la necesidad de realizar cortes horarios y a la población en general que haga un uso responsable de este recurso.

Apagado el incendio de A Mezquita, que calcinó 224 hectáreas

El incendio declarado en la parroquia de O Pereiro, en el municipio de A Mezquita, quedó finalmente extinguido ayer por la tarde. Los efectivos dieron por finalizada la intervención en este siniestro a las 18.40 horas, con un balance de 224 hectáreas quemadas, diez de ellas en monte arbolado y el resto raso. Esta cifra supera la estimación inicial de 150 hectáreas afectadas que todavía se mantenía a primera hora de este domingo.

Para la extinción de este incendio fue necesaria la intervención de dos técnicos, 23 agentes, 34 brigadas, 18 motobombas, una pala, dos aviones y tres helicópteros.

Por otro lado, todavía se mantiene la consideración de estabilizado (anterior a controlado) para el incendio intencionado que se inició el pasado miércoles en Verín con una decena de focos. La superficie afectada por este fuego alcanza las 600 hectáreas. En él han trabajado hasta ahora nueve técnicos, 49 agentes, 96 brigadas, 51 motobombas, cuatro palas, 12 aviones y 12 helicópteros, entre otros medios.