El sindicato que representa a las trabajadoras del asilo de O Carballiño, la CIG, continúa con sus movilizaciones para pedir que se intervenga la situación que viven con la nueva gerencia. Hablan de “acoso y maltrato laboral” y recuerdan que son varias las trabajadoras de baja “por estrés y ansiedad”.

Por estos motivos la CIG ocupó ayer el salón de plenos del consistorio carballiñés donde lamentaron que no los recibió el alcalde, Francisco Fumega, miembro del patronato del asilo, sino que “dio la orden de desalojo con la Policía Local”. Así pues, la CIG da un paso más y anuncia que denunciarán a la Consellería de Política Social.