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Un eremitorio del siglo VI, posible origen del Mosteiro de Santo Estevo

La Xunta impulsa una excavación arqueológica tras detectarse restos de muros anteriores a la actual sacristía

Actuación arqueológica en la sacristía del Mosteiro de Santo Estevo. | // FDV

Los arqueólogos buscarán bajo la actual sacristía del Mosteiro de Santo Estevo de Ribas de Sil, en Nogueira de Ramuín, el origen de este inmueble que cuenta con la categoría de Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional, y que constituye uno de los principales tesoros patrimoniales de la Ribeira Sacra.

Atribuido a San Martiño de Dumio, al que también se relaciona con la fundación de San Pedro de Rocas, el edificio actual es un templo de estilo románico de finales del siglo XII y principios del XIII, pero los sondeos valorativos realizados hace unos meses por encargo de la Consellería de Cultura detectaron restos de muros anteriores bajo la actual sacristía, datada del siglo XVII. Con estos resultados, la Xunta ha decidido poner en marcha una intervención arqueológica que permita definir el origen de este templo, que podría estar, señalan, en un eremitorio creado en el siglo VI.

Los restos revelados por los sondeos se encuentran a solo 10 centímetros de la superficie y, según los resultados, corresponden a una estructura de unos 150 centímetros de ancho, y a un segundo muro, de unos 90 centímetros, que se apoya en la roca natural y que parece cerrar casi en ángulo recto con la anterior estructura. En el transcurso de los trabajos también se localizó una tumba hecha a base de piedras y excavada en la roca.

Intervención en el Mosteiro de Santo Estevo . FdV

Teniendo en cuenta la importancia de estos hallazgos y los valores culturales de este monasterio, la Consellería de Cultura, Educación, FP e Universidades consideró necesario ampliar los trabajos a través de una excavación arqueológica para favorecer la investigación de este inmueble y conocer su origen.

Actualmente se está llevando a cabo la intervención arqueológica en una superficie de unos 60 metros cuadrados bajo la sacristía en la que se están tomando datos y realizando analíticas para facilitar la datación de los restos. Los trabajos incluyen el levantamiento topográfico mediante fotogrametría 3D de la excavación arqueológica. Una vez finalizada la intervención, se realizará una visita guiada divulgativa.

En los últimos años, la Xunta invirtió 300.000 euros para solucionar los problemas de conservación y mantenimiento de la iglesia. Las últimas obras se centraron en limpiar y reparar las filtraciones de agua, arreglar la cubierta y en restaurar las zonas de la antesacristía y sacristía.

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