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La valla de la A-52 era deficiente y Fomento pagará 1,3 millones por un siniestro mortal por unos jabalíes

En ese tramo de la autovía, en Cenlle, se habían producido más de medio centenar de accidentes por la irrupción de animales en los 5 años previos

Lugar en el que ocurrió el siniestro mortal, la madrugada del 21 de septiembre de 2013. BRAIS LORENZO

Fue el peor siniestro de tráfico causado por la irrupción de animales de los últimos años en la provincia de Ourense. La madrugada del 21 de septiembre de 2013, un vehículo con cinco ocupantes que circulaba en sentido O Porriño por la autovía A-52 sufrió un accidente –se salió de la vía y volcó– a la altura del kilómetro 244, en el municipio ourensano de Cenlle, tras intentar esquivar a una manada de jabalíes que habían irrumpido en la calzada.

Un joven de 24 años falleció y cuatro veinteañeros más resultaron heridos. Uno de los lesionados quedó tetrapléjico. Casi nueve años después de aquella noche fatídica, la Audiencia Nacional dicta una sentencia en la que condena al Ministerio de Fomento por responsabilidad patrimonial. El vallado de la autovía era deficiente.

La administración debe abonar a la compañía aseguradora –la parte demandante– una indemnización de 1,344 millones de euros, más intereses. La resolución, de fecha 2 de junio, admite recurso de casación al Supremo.

Uno de los heridos sufre una incapacidad permanente absoluta y gran invalidez

La sentencia resuelve el recurso planteado por la aseguradora contra la desestimación por parte de Fomento de una reclamación previa en vía administrativa, el 17 de julio de 2019. La compañía defendía que la irrupción de la manada de jabalíes que causó el siniestro se debió al “deficiente estado de la valla perimetral”, que permitió el acceso de los animales, de acuerdo con el atestado de la Guardia Civil. Fomento desestimó la reclamación al entender que no había un nexo causal entre el suceso y el funcionamiento del servicio público.

La aseguradora solicitaba una cantidad de casi 121.000 euros por el fallecimiento de la víctima mortal, casi 120.000 por las lesiones graves de otro ocupante, otros 4.830 euros por las más leves que sufrió otro joven, así como la mayor cantidad –un total de 1.099.333,60 euros– por las graves secuelas sufridas por un ocupante, que quedó tetrapléjico a causa de este accidente. Presenta una incapacidad permanente absoluta y gran invalidez.

"La principal función de las vallas a lo largo de la autovía es obstaculizar e impedir el paso de fauna, y parece ser un hecho cierto que dicho vallado no impidió, en este caso y con eficacia, que los jabalíes llegasen hasta la plataforma de la autovía"

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La Audiencia Nacional considera que “la irrupción de animales de ciertas dimensiones en la calzada de una autovía, tratándose de una carretera destinada al tránsito de vehículos en particulares condiciones de rapidez y seguridad, constituye una circunstancia abiertamente perturbadora, por lo súbito y desacostumbrado de aquellas condiciones normales previsibles en general para los usuarios de la vía, siendo un factor provocado por un incumplimiento, directo o por pasividad, del deber que incumbe a la Administración, como titular y gestora del dominio público viario, de mantener las carreteras en adecuado estado de seguridad”.

Con esta premisa –continúa en la sentencia la Sala de lo Contencioso–, “debe proporcionar a la calzada, en consonancia con las exigibles limitaciones de accesos e intersecciones a la autovía, de los pertinentes elementos estáticos de protección perimetral encaminados a impedir el repentino acceso de animales a la zona destinada a la circulación de vehículos”.

El atestado de la Guardia Civil concluye que “entre las causas analizadas, se considera como principal o eficiencia del accidente, sin la cual probablemente no se hubiese producido, la irrupción incontrolada de animales en la calzada (jabalíes) su presencia y/o deambulación sobre la plataforma asfáltica, constituyendo un obstáculo, difícilmente perceptible, para la circulación de vehículo a motor”.

Sobre el cierre de ese punto de la autovía, los agentes de Tráfico indicaron: “Resulta evidente que la principal función que deben cumplir las vallas metálicas de cerramiento perimetral a lo largo de la autovía es la de obstaculizar e impedir el paso de fauna terrestre, y parece ser un hecho cierto el que dicho vallado no impidió, en este caso y con eficacia, que los jabalíes llegasen hasta la plataforma asfáltica de la autovía”.

La Guardia Civil informó de que en ese tramo hubo varios accidentes por animales sueltos: 12 en 2008, 5 en 2009, 12 en 2010, 8 en 2011, 15 en 2012 y 8 en 2013 hasta octubre


En el lugar del accidente se hizo una inspección del vallado, en ambos sentidos de la circulación. En una fotografía “se puede observar con nitidez el sendero o cama como el paso habitual de los jabalíes por la parte interior de la vía y por donde, con casi toda probabilidad, accedieron los animales a la calzada, cruzando en perpendicular los dos carriles sentido Benavente, adentrándose en la mediana y seguidamente intentando cruzar también los dos carriles sentido O Porriño”, describe la sentencia.

"No existía un adecuado mantenimiento del vallado, al existir un paso subterráneo que no impedía el acceso de animales a la calzada, pudiendo apreciarse un nexo causal entre dicho defecto de mantenimiento, la existencia de paso subterráneo, y el accidente"

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La Guardia Civil informó de que en ese tramo hubo varios accidentes por animales sueltos: 12 en 2008, 5 en 2009, 12 en 2010, 8 en 2011, 15 en 2012 y 8 en 2013 hasta octubre.

Ha quedado acreditado que la entrada de los jabalíes se produjo en el punto kilométrico del accidente, habiéndose comprobado la existencia de “sendero o cama como el paso habitual de los jabalíes por la parte interior de la vía”, lo que determina que no existía un adecuado mantenimiento del vallado perimetral, al existir un paso subterráneo que no impedía el acceso de animales a la calzada, pudiendo apreciarse un nexo causal entre dicho defecto de mantenimiento, la existencia de paso subterráneo, y el accidente producido”, afirma la Audiencia Nacional.

Para la sala debe prevalecer en este caso la “imparcialidad” de la Guardia Civil en su apreciación, con un atestado justo después del siniestro, sobre las apreciaciones de la Demarcación de Carreteras del Estado en Galicia, que hizo un informe “posterior al suceso, sin un análisis y comprobación in situ”, compara el tribunal.

La Audiencia Nacional añade que “el hecho de recogerse como errónea la maniobra de evasión efectuada por la conductora del vehículo no determina la rotura del nexo ni permite apreciar la existencia de una concurrencia de culpas, debido a que la causa del suceso fue la invasión de los animales en la autovía, sin que se haya descrito ninguna actuación antirreglamentaria de la conductora, sin haber incurrido en infracción de normas de circulación ni haberse apreciado negligencia en su conducción”, subraya la sala al resolver el recurso.

Cada día, de media, los animales causan cuatro siniestros de tráfico en Ourense. Esta problemática crece año a año en territorios con un amplio ámbito rural.

En 2021 se registraron en la provincia 1.510 percances de este tipo, 1.390 por animales silvestres –945 jabalíes y 403 corzos–, y 105 por animales domésticos (perros en su mayoría).

La mayoría de los siniestros se saldan solo con daños materiales.

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