La prolongada falta de lluvias de los últimos meses provoca que algunos municipios hayan publicado ya un bando alertando a los vecinos de que el uso del agua de la traída queda prohibido para usos que no sean los propios del domicilio, como cocinar y el aseo personal.

Así lo hizo ayer el Concello de Boborás, ya que el nivel de agua en los manantiales y ríos que abastecen su red municipal está muy por debajo de su nivel habitual.

El año pasado, la situación no se presentó tan crítica y no fueron necesarias estas restricciones. Según recuerda su alcaldesa, Patricia Torres, “solo se hizo una advertencia puntual”. Pero ante la actual sequía, en su escrito señala que queda “absolutamente prohibido” utilizar el agua de la traída para llenar piscinas, lavar coches, y regar jardines, huertas o fincas, bajo advertencia de multa.

Ya se está evidenciando la falta de agua en las zonas altas del municipio, donde dependen de manantial, y “los vecinos nos avisan de que hay gente que está regando con la traída”, apunta Torres.

En otros municipios también se ha adoptado esta medida, como en Baltar. En pueblos como el de Meaus hay pozos secos, y en A Boullosa falta presión. El alcalde, José Antonio Feijóo, apunta que no se descartan más medidas, como revisar los manantiales por si hay pérdidas, vigilar que no se riegue o instalar contadores en los pueblos donde todavía no hay.

Más concellos estudian medidas

En Maceda, la próxima semana, según apunta su alcalde, Rubén Quintas, se activará un decreto animando a los vecinos “a consumir agua de manera racional”. Calvos de Randín también se lo plantea, al igual que Xinzo, si no llueve pronto.

Por su parte, en Cortegada se ha publicado un bando “recomendando” que no se destine a usos que no tengan que ver con cocinar o con el aseo personal. Monterrei ya ha empezado a tener problemas y publicó bandos pidiendo un uso responsable. En Arnoia, para prevenir, van a tratar de incorporar alguna captación más a la red general.