Un ojo roto, un menor agredido, peleas virales o botellas que vuelan entre la gente. Esas son algunas de las imágenes que dejaron algunos individuos del ocio nocturno después del fin de las restricciones de la pandemia y la sensación que había un desmadre mínimo, pero que acaparaba la atención pública por su repercusión.

En ese escenario de excesos por parte de unos cuantos, se volvió a producir una agresión por parte de dos hombres a otro a la salida de un local de ocio, que le obligó a pasar cuatro días ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos de Complejo Hospitalario Universitario de Ourense y también requirió de atención sanitaria durante cinco días más para su curación.

Los agentes de la Policia Nacional procedieron a la detención de los presuntos autores de un delito de lesiones, el pasado 30 de abril sobre las 4.30 horas de la madrugada.

“Sal, que te vamos a pegar”

La presunta víctima se personó ese mismo días en las dependencias policiales para relatar lo sucedido e interponer una denuncia contra dos hombres de 37 y 46 años que le habían dado una paliza. Según su declaración, consta que aquella madrugada del 30 de abril dos personas se le acercaron, cuando estaba disfrutando de la noche en un establecimiento del centro de Ourense, cuando se le acerca un hombre y le dice: “Sal para fuera que te vamos a pegar”.

La víctima fue agredida en la vía pública. Según su relato, un varón se abalanzó sobre él y comenzó a darle puñetazos, perdiendo el equilibrio y cayendo al sueldo, recibiendo patadas tanto de ese hombre como de otro que se acerca, provocándole lesiones graves por las que lo ingresaron en críticos, por diversas fracturas y traumatismos en el cuerpo. La víctima relató a los agentes de la Policía Nacional que no conocía de nada a los presuntos agresores y que no había una relación de amistad ni afinidad.

Tras la denuncia interpuesta, los agentes del grupo de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta abrieron una investigación de los hechos delictivos, identificando a los presuntos autores y procediendo a su localización, para detenerlos y trasladarlos a las dependencias policiales para continuar con las gestiones oportunas. Tras eso, ambos presuntos agresores pasaron a disposición judicial para que el juez determine su condición de libertad o no.