Era la primavera de 1989 y el Café Latino de Ourense ya programaba conciertos de jazz con artistas de talla mundial. El pianista y compositor estadounidense Barry Harris, en activo desde 1950 hasta su muerte en 2021, actuaba en la ciudad.

En primera fila, a la derecha, se ve a Ángel Barrio ‘Gelo’, fallecido el pasado febrero a los 70 años. Batería de Los Suaves entre 1988 y 2002, tenía alma y bagaje en el jazz (tocó en el grupo Almendra Jazz al inicio de los ochenta). La hemeroteca guarda la memoria.

Eduardo Rodríguez, propietario del Latino y promotor de conciertos de jazz desde hace más de dos décadas, junto a Barry Harris. INAKI OSORIO

Las paradojas de la política

Ourense parece destinada a una historia circular, al eterno retorno de Nietzsche: asumir que todos los acontecimientos y todas las situaciones pasadas, presentes y futuras se repetirán sin parar. El incómodo pacto con Jácome ha disuadido a potenciales aspirantes de competir en la carrera por encabezar la lista del PP a la Alcaldía, en las elecciones de mayo de 2023.

Con Feijóo ya en otra guerra y poco después de garantizar la sucesión sin disputas con Rueda –al menos por ahora–, Baltar ha abierto la puerta a que el aspirante a nuevo alcalde sea quien más tiempo ocupó ese cargo: Manuel Cabezas.

Baltar y Cabezas, en un acto de 2020, junto al exedil Miguel Caride y a Alberto Núñez Feijóo. BRAIS LORENZO

El exregidor buscaría un regreso 16 años después de su adiós (gobernó entre 1995 y 2007), sin que su absolución en la causa del 10% sea firme –tanto la Fiscalía como la exconcejala socialista Áurea Soto anunciaron recurso al Tribunal Supremo– y, paradojas de la vida, ahora de la mano de un Baltar y con el reto de dotar de PXOM a Ourense, una ciudad en decadencia urbanística desde que la justicia anuló, precisamente, el plan que su gobierno aprobó en 2003.

Local vacío, sueño roto

Allí donde hubo un negocio queda la huella de la actividad y de las ilusiones terminadas, permanece el esqueleto de un cuerpo presente. Un local vacío muestra, más allá de un caso concreto, las vulnerabilidades de un lugar.

Refleja también los tiempos de cambio, y no necesariamente a mejor. En la calle Colón, en el corazón del casco histórico de Ourense, se intentó revitalizar hace unos años la zona con un proyecto basado en las iniciativas artesanales. Muy pocas resisten.

Calle Colón, en el casco histórico de Ourense (archivo). CARLOS PETEIRO

El sueño se quedó a medias. La recuperación necesaria del urbanismo del barrio tampoco se completó. Hoy, dar un paseo por esta calle que conecta la Plaza Mayor de Ourense con el Jardín del Posío, el Museo Arqueológico con el instituto Otero Pedrayo, produce un efecto descorazonador. Arroja una imagen de decadencia, de oportunidad perdida.