La CIG promovió una serie de concentraciones, ayer, ante los bancos con sedes en la calle del Paseo de Ourense, con el objetivo de denunciar “la presión que está sufriendo el personal del sector por los excesivos objetivos”, así como “la carga de trabajo desmesurada por los masivos despidos efectuados”, además de protestar contra la “no actualización salarial” pese al alza general de los precios, y contra “la digitalización forzada” del sector, los cierres de oficinas y la “restricción de servicios” a la clientela.