El Concello de Verín presentó a los fondos europeos Next- Generation su proyecto de rehabilitación del Balneario de Fontenova, con un valor total de 627.174,75 euro, de los que 468.737,50 serían subvencionados por este programa y el Concello asumiría el importe restante.

El alcalde, Gerardo Seoane, explica que la rehabilitación del balneario histórico consiste en la adecuación y reforma de las instalaciones para su apertura al público de formas permanente. Y es que “queremos lograr un aprovechamiento de nuestras aguas mineromedicinales, recurso tan extraordinario como desaprovechado en las últimas décadas”. También se quiere recuperar el edificio como sala de actividades multiusos con la finalidad de “dinamizar la actividad cultural y patrimonial luchando por crear esa identidad común tan necesaria en la comarca”.

El acceso principal se realizará en la recepción del edificio, desde donde los usuarios podrán acceder a la zona de exposiciones, a la que se entrará a través de amplios distribuidores que rodean el núcleo central donde se ubica la fuente. El arquitecto responsable del proyecto es Juan Francisco García Gil, autor también del proyecto de rehabilitación del Quiosco de Requeixo.

El regidor recuerda que dicho proyecto, incluido en el plan de humanización de la villa, es posible gracias a un convenio de colaboración entre Augas de Fontenova S.A.U, la empresa propietaria del suelo y del edificio, y el Concello, en el que, entre otras cosas, se subscribe la cesión para el uso público de dichas instalaciones por un período (prorrogable) de 20 años.

Líder en agua mineral

El Balneario de Fontenova está situado en el Camiño vello de Fontenova. El fenómeno termal de Verín, por diversas circunstancias históricas y económicas, supone un hito único en la cultura termal gallega, española e incluso europea. Dos de las marcas líderes de agua mineral en toda la península proceden de Verín: Fontenova en l siglo XX y Cabreiroá en el XXI. El Balneario de Fontenova bebe según la tradición popular de la antigua “fonte do Espido”, rodeada de leyendas sobre las propiedades terapéuticas de sus aguas, también sódicas, bicarbonatadas y litínicas.

El edificio balneario data de principios del siglo XX, y fue abandonado en los años 60, hasta que en 2017 el Concello de Verín acomete una restauración de urgencia y reabre la fuente, siendo visitada ese años por 8.000 agüistas del circuito propiciado por la Eurocidade Chaves-Verín. Ahora con este proyecto se pretende poner de nuevo en uso y aprovechamiento estos recursos, y la rehabilitación del histórico balneario.