Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

“¡Es una pasada!”: una lección de arte para escolares desde los techos de la catedral

Alumnos del colegio Malvedo recorrieron ayer la seo ourensana, en una visita guiada por el interior y techumbres | La mayoría de los alumnos que la visitan no habían entrado nunca

Alumnos de Eso y Bachillerato de Malvedo, ayer durante la visita a la seo. | // IÑAKI OSORIO

“¡Es una pasada!”. Ver la ciudad desde los techos de la catedral, la verdad es que impresiona”, declaraba Jorge Blanco, alumno del colegio Malvedo de Ourense, uno de los estudiantes de ESO y Bachillerato de ese centro, que participaron ayer en un programa de visitas guiadas para escolares, que se ha puesto en marcha, para divulgar entre los más jóvenes, el valioso legado que atesora la seo, “y permitir además mantener el ritmo de visitas, con esta que incluye la subida a los tejados de la Catedral, en los meses menos turísticos” explica Noemia Valado, encargada de las gestión de visitantes que realiza ArtiSplendore, y guía también para estos alumnos y alumnas .

Los alumnos, asomados a uno de los miradores del techo de la catedral . | // IÑAKI OSORIO

Fue una clase en vivo, y con los cinco sentidos, por la historia, que les ayudará en sus próximos exámenes sobre gótico y románico, pero, además, fue su primera visita a la Catedral de San Martiño. “La mayoría de los alumnos de los centros que participan, no habían estado nunca dentro”, afirma la guía.”.

Este viaje por la historia, que arranca en el siglo XII, les permitió conocer algunos de los puntos de interés del valioso legado catedralicio, y, sobre todo, tener el privilegio, aún restringido a diario, de subirse a los techos de la catedral de “en un recorrido en el que intento incluir anécdotas o transportarlos a otra época para hacérselo más ameno” explicaba Noemia Valado.

Eva Zurilla, estudiante de segundo de ESO, también se mostraba sorprendida “por las vistas de la ciudad que se ven desde aquí”. La historia del arte, se mezcla para ellos con esa aventura, que permite meterse por las “tripas” de la catedral, un laberinto oculto a los ojos en una visita convencional.

Brais Gómez, alumno de ESO, reconocía, al igual que el resto de compañeros. Tanto él como Xosé recomiendan ahora a quien no la conozca, “que venga a visitarla porque merece la pena”. Además “impresiona; es más grande de lo que parece por fuera” apunta Silvana.

“No solo conocen, la catedral, sino que, conseguimos que muchos alumnos quieran volver de nuevo, para mostrarles sus familias, lo que han descubierto”, apunta Noemia Valado.

.

Compartir el artículo

stats