Representantes de Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores se encerraron ayer en la oficina principal de ourense para protestar por la “reconversión y el desguace del Servicio Postal”. En concreto dicen que se enmarca bajo en las movilizaciones de “Salvaemos Correos” y que tiene en el horizonte más inmediato la convocatoria de la huelga general del próximo 1, 2 y 4 de junio. El encierro es para protestar por “el desmantelamiento del Servicio Postal Público, la quiebra económica del servicio y su precarización laboral como consecuencia de la mala gestión de su presidente”. Los dos sindicatos continuarán con las movilizaciones hacia la huelga general convocada para junio y ambos exigen al Gobierno un replanteamiento sobre el futuro operador postal.