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Faro de Vigo

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En enero me apunto al gimnasio

Arranca el mes del bum de las matrículas, para recuperarse tras los excesos navideños

A pleno rendimiento en el gimnasio de Galerías Via Cambre. | // FERNANDO CASANOVA

“En enero me apunto al gym”. Todos los propietarios de gimnasios consultado en Ourense, reconocen que estos días se cumple al dedillo este mantra de principio de año. Desde los gimnasios más veteranos, hasta los que acaban de abrir sus puertas, como el más reciente, San Lázaro Gym, en Parque de San Lázaro, que dirige Ariel y cuenta con un amplia dotación de modalidades y de entrenadores, se han visto beneficiados por ese bum de las matrículas, que se produce tras la Navidad.

Bien es cierto que no hay tanta, como en campañas anteriores, reconocen algunos veteranos, “porque algunas personas están esperando para apuntarse o incluso regresar al gimnasio – si ya eran clientes– a partir del mes de febrero, cuando se espera que bajen las cifras del coronavirus” indica Teresa Fernández, Gerente de Vía Cambre Fitness.

Todos los expertos coinciden en que, pese a que muchos de los que se apuntan al gimnasio para cumplir una de sus expectativas de inicio de año, y para estar en forma y lucir palmito en verano, deben de tener en cuenta los riesgos de un ejercicio físico sin control, en cuerpos sin preparación previa.

“Yo llevo viniendo al gimnasio hace casi 8 años, de lunes a sábado . Empecé para controlar un enorme estrés, cuyas consecuencias a veces pagan los que tienes al lado que y mi vida mejoró por completo con el deporte” , explica “Manuel”, mientras realiza duros ejercicios de fuerza en el gimnasio.

Hace lo que todos los preparados físicos s que se debe hacer: dejarse aconsejar por un experto. “Hago siempre lo que me dice Rober, mi entrenador personal. Me va marcando cada paso. No se puede empezar a lo loco. Primero hay que calentar, un día mancuernas” explica.

“ El ejercicio diario me cambió la vida”, a asegura. No es ya una cuestión estética, aunque él y todos sus compañeros y compañeras de gimnasio son un auténtica oda a los cuerpos bien tonificados, y al vientre plano, este último el premio más buscado después del de la Bonoloto.

“Mi vida mejoró muchísimo con el deporte. Esa hora de desconexión que dedico a esto cada día, supone dejar a un lado el teléfono, desconectar y he ganado en estabilidad” explica.

Por eso todos los propietarios de gimnasios y preparadores físicos, coinciden en una máxima, da igual el mes en que se tome la decisión, lo importante es la constancia y dejarse asesorar y adaptar el ejercicio a su estado y posibilidades.

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