No es la primera vez que el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, expresa su malestar ante la diferencia de concepto y de inversión entre la estación intermodal de Ourense, a la que la alta velocidad con Madrid llegó el pasado diciembre, y la de Vigo, cuyo nuevo edificio incluye un centro comercial. Jácome llegó a tildar al Empalme de “estación franquista”, invitando a los ourensanos a “levantarse en urnas”.

Este domingo, en las redes sociales, el regidor y líder de Democracia Ourensana escribió: “Si el Estado español gasta 250 millones en Vialia-Vigo (nueva estación más centro comercial) y 4 millones en Ourense (parking de la estación), es normal distanciarse y que Ourense sea la cenicienta para el Estado y la Xunta. Por eso DO se presentará a las generales”, indicó.

Además del aparcamiento, el Gobierno acometerá la variante exterior para la integración de la línea de alta velocidad desde Taboadela, así como una reforma del edificio de viajeros. La apelación al agravio comparativo, al sentimiento de una ciudad y una provincias “cenicientas”, es uno de los pilares ideológicos de DO desde su creación.