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La puerta de la alta velocidad al rural

A Gudiña, la parada inicial en Galicia y un nodo de comunicaciones para varias comarcas del interior y el norte de Portugal, se sitúa a poco más de dos horas de Madrid en Alvia. “Se abre un mundo de posibilidades”, destaca el alcalde

El rey y el presidente del Gobierno, al lado de la placa que conmemora la inauguración de la estación Porta de Galicia. // DAVID CABEZÓN / XUNTA

El primer AVE entró en la estación de A Gudiña, la parada inicial de la alta velocidad en Galicia, a las 11.35 horas del lunes 20 de diciembre. Un gaitero tocaba el Himno do Antergo Reino de Galicia ante Felipe VI. La terminal Porta de Galicia, inaugurada ayer por la comitiva presidida por el rey –una placa conmemorativa lleva su nombre–, dará servicio a varios municipios rurales de distintas comarcas y a territorios del norte de Portugal.

En las instalaciones, construidas al efecto para la entrada en servicio de la línea, se han invertido 3,2 millones de euros. El tren del siglo XXI que llega a Galicia después de una compleja obra de ingeniería que ha salvado la resistente orografía de la montaña de Ourense insufló vida, durante años de obras, a municipios del rural, los más afectados por la despoblación.

Ahora el reto es aprovechar este ágil medio de transporte en la reactivación de una provincia que es la más envejecida de España –junto a Zamora, que también se encuentra en la ruta de paso de la alta velocidad–, que presenta la menor tasa de actividad de todo el país y que, durante la primera mitad de 2021, siguió sangrando por la herida demográfica: 180 habitantes menos al mes, de media, y ya por debajo de los 305.000.

De 25.000 a 80.000 viajeros

Desde hoy, cuatro trenes Alvia por sentido –los fines de semana, tres desde Madrid y dos desde Galicia– conectarán la capital de España y esta localidad de algo más de 1.200 habitantes del oriente gallego en poco más de dos horas. Los tiempos de viaje a la capital se reducirán desde las 2 horas y 28 minutos que tardaba el tren más rápido a las 2 horas y 5 minutos del Alvia más veloz desde hoy, en el sentido Madrid-Galicia.

El rey y Feijóo en A Gudiña. Emilio Naranjo - EFE

Entre A Gudiña y Ourense, los viajes durarán cuarenta minutos, media hora menos que los setenta minutos necesarios hasta hoy. Con este ahorro de tiempos, los Alvia permitirán llegar más rápido a la capital provincial que el coche por la autovía das Rías Baixas, la A-52, por la que el viaje se acerca a la hora.

Por A Gudiña pasaban más de 25.000 viajeros en tren al año y, con la implantación de la alta velocidad entre Galicia y Madrid, la previsión es que este flujo se triplique y alcance los 80.000. Además de los cuatro servicios Alvia por sentido que operarán con la entrada en funcionamiento de la línea, que conectará el este ourensano con Puebla de Sanabria, Zamora, Medina del Campo y Segovia, además de Madrid, la Porta de Galicia tendrá cuatro enlaces diarios con Vigo, A Coruña y Santiago de Compostela, y uno a Lugo.

Es una nueva construcción

Esta estación, ubicada en un PAET (puesto de adelantamiento y estacionamiento de trenes), a la altura del kilómetro 381,9 de la línea Madrid-Galicia, en una larga recta entre los túneles de O Cañizo y O Espiño, es la única que se ha construido desde cero para el servicio de la alta velocidad en la comunidad.

Somos un nodo de comunicaciones en la entrada en Galicia

José María Lago - Alcalde de A Gudiña (PP)

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Las obras han dotado un edificio de viajeros y un paso inferior entre andenes, más los accesos desde la carretera OU-533. Esta terminal y la de Puebla de Sanabria (Zamora) nacen con la intención de vertebrar las comunicaciones de comarcas con una realidad demográfica y socioeconómica similar, además de contribuir a la convergencia transfronteriza, ofreciendo una conexión rápida a trabajadores y turistas del norte de Portugal.

Porta de Galicia, que cuenta con máquina de autoventa de billetes y un aparcamiento para vehículos particulares y autobuses frente al vestíbulo del edificio de viajeros, está planteada para dar servicio a la amplia zona rural de la provincia de Ourense, aunque el tiempo para desplazarse desde A Gudiña a otras localidades por las que pasa el trazado del AVE, pero en las que el tren no se detiene, es de media hora hasta Castrelo do Val o Vilariño de Conso, o de 45 minutos hasta llegar a Laza o Vilar de Barrio. A Gudiña también ofrece conectividad a las zonas de Valdeorras y El Bierzo.

El gaitero Marco Foxo, que interpretó en A Gudiña el Himno do Antergo Reino de Galicia, saluda al rey Felipe VI. Emilio Naranjo - EFE

“Un abanico de oportunidades”

“Hoy es un día de inmensa alegría, por este hito histórico, y personalmente también es una fecha de recuerdo para mi antecesor y padre, el primero que luchó por todo esto”, recordaba ayer el alcalde a A Gudiña, José María Lago, optimista: “Se abre un abanico de oportunidades, un mundo de posibilidades. Somos un nodo de comunicaciones en la entrada en Galicia”.

“Para no ser vaciados, estos territorios necesitan obras e infraestructuras. La alta velocidad nos da muchas posibilidades”

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Su impresión es que la puesta en servicio de la alta velocidad va a repercutir de forma positiva en los territorios del interior, y en varias comarcas. “Al estar a entre 2 horas y 5 minutos y 2 horas y 20 de Madrid, un tiempo que será aún menor con los trenes Avril, se abren esperanzas de desarrollo y futuro. Una persona podrá ir a trabajar a Madrid, o desde la capital venir el fin de semana a disfrutar del turismo activo, los parques naturales, la estación de Manzaneda, los vinos de Valdeorras o Monterrei, el destino starlight de A Veiga, la gastronomía y las termas de Vinhais, Chaves o Alto Douro en Portugal. Hablamos de una conexión rápida con un área de casi siete millones de personas”, enumera el alcalde, entusiasta.

El tren del siglo XXI ha llegado al destino en uno de los territorios más afectados del conjunto de la España vacía. “Para no ser vaciados, estos territorios necesitan obras e infraestructuras. La alta velocidad nos da muchas posibilidades”, finaliza Lago.

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