Cuatro delincuentes de un clan familiar robaban a mayores en aldeas fingiendo que vendían mantas

Un vehículo de la Guardia Civil (archivo).

Un vehículo de la Guardia Civil (archivo). / BERNABE/JAVIER LALIN

R. O.

Aceptan un año de prisión pero la condena no tendrá efectos, salvo que reincidan, puesto que la Fiscalía se mostró a favor de la suspensión, ante el reconocimiento de los hechos de los cuatro acusados, y tras aplicar la atenuante de reparación del daño. Dos hombres y dos mujeres de un mismo clan familiar –padre, madre, hija y el marido de esta– cometieron varios robos en el rural de Ourense en los que las víctimas fueron personas de edad avanzada de pequeñas localidades.

Se desplazaban a zonas rurales, sobre todo del sur de la provincia, con la excusa de vender mantas, sábanas o trapos. Pero su auténtica intención era sustraer dinero y efectos de las casas, “abusando de las circunstancias personales o desamparo en que se encontraban las víctimas”, señala la Fiscalía, al ser personas de edad avanzada, que vivían solas o dejaban las puertas abiertas, confiadas. Se les atribuyen seis hurtos en A Merca, Rairiz de Veiga y Cualedro. En una casa amenazaron con atropellar a la víctima tras ser sorprendidas.