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Faro de Vigo

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Cogía la tarjeta del bolso de la mujer cuyo jardín cuidaba y retiró 7.800 euros en 5 meses

La pena de 2 años de prisión se suspenderá si no delinque en 3 y paga 500 euros al mes | Era viuda, vivía sola y lo trataba “como si fuera de la familia”

El autor de la estafa, ayer, en el juicio en la Audiencia. // IÑAKI OSORIO

Durante cinco meses, entre agosto de 2019 y enero de 2020, José Luis D. B. cogía la tarjeta de crédito del bolso de la mujer para la que trabajaba como jardinero desde 2017 y efectuó retiradas de dinero –entre 100 y un máximo de 600 euros– en un cajero de Celanova, sobre todo, y en otro de Gomesende (en una sola ocasión). En el bolso, la víctima también tenía un papel con el pin anotado. El hombre continuó con esa conducta incluso cuando ya no trabajaba para ella –dejó el puesto en octubre de 2019–, ya con la tarjeta de crédito en su poder. Durante una visita de la víctima y su sobrino al banco, vieron el constante movimiento de las cuentas y sospecharon. La investigación apuntó al acusado.

Ayer fue a juicio en la Audiencia Provincial, acusado de un delito de estafa por el que la acusación particular solicitaba hasta seis años de prisión –consideraba que era un tipo agravado de delito, por la vulnerabilidad de la víctima, que se había quedado viuda, vive sola y tiene problemas de movilidad–, mientras que la Fiscalía pedía 2 años y 9 meses. El abuso de confianza que afea la acusación particular se basa en que la mujer, además de darle trabajo durante dos años, llegó a hacer la comida al acusado en ocasiones. “Lo trataba como si fuera de la familia”, señala el abogado, José Arcos.

En la fase de instrucción, el hombre ya reconoció los hechos. Un acuerdo de conformidad entre las partes reduce la pena a 2 años de prisión más una multa de 180 euros por un delito leve de hurto (la sustracción de la tarjeta). Deberá indemnizar a la víctima, de 55 años de edad, con un total de 8.200 euros (los 7.800 sustraídos más los intereses legales generados desde entonces). Era una cantidad considerable para una mujer cuyos ingresos eran los de una pensión de viudedad. También está obligado a pagar las costas del procedimiento judicial.

El acusado se mostró conforme con la petición de la condena y reconoció los hechos ante el tribunal. El fiscal se mostró favorable a la suspensión de la condena, al igual que el letrado de la acusación particular, siempre que el encausado pague la cantidad sustraída. La posible medida se estudiará en la fase de ejecución.

En cualquier caso, dado el entendimiento de las partes, la presidenta de la sala, Ana del Carmen Blanco, anticipó al acusado que, para poder optar a la suspensión, es necesario que carezca de antecedentes penales –requisito que cumple, según la Fiscalía–, que no cometa ningún delito en los próximos tres años– “ni siquiera una alcoholemia o una conducción sin carné, hechos que a nivel de calle pueden no parecer un delito”, subrayó la magistrada–, así como asumir el compromiso del pago íntegro de la responsabilidad civil. En principio la indemnización acordada es de 500 euros al mes. En el supuesto de que incumpla alguna obligación, el estafador tendrá que entrar en la cárcel.

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