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Faro de Vigo

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Un arma (legal) por cada 9 ourensanos

Hay 31.286 registradas, la mayoría escopetas y rifles para cazar | Cerca de 19.000 personas tienen licencia en la provincia | La Guardia Civil prepara la subasta de 800

La mayoría de las armas registradas en Ourense son escopetas y rifles para cazar. // IÑAKI OSORIO

En Ourense se reduce el censo de población cada año y también ha caído en los últimos ejercicios el número de armas de fuego registradas. En la actualidad, según datos de la Comandancia de la Guardia Civil –el instituto armado tiene un área de intervención de armas– hay un total de 31.286, la gran mayoría para el uso en la actividad de la caza, mientras que en 2011 se contabilizaban 35.613 –un 12% más– y, hace un lustro, casi 37.000.

De acuerdo a los actuales niveles de población de Ourense, donde residen ya menos de 305.000 personas, el número actual de armas registradas sitúa la ratio en una por cada nueve habitantes. Es una relación en la que, lógicamente, no se incluyen las ilegales, que están en manos de particulares –con o sin buenas intenciones–, sin que conste su alta en el censo. Las 31.286 armas de fuego están en manos de un total de 18.827 personas que cuentan con licencia. De media, casi dos por cabeza.

España no es, ni de lejos, Estados Unidos, cuya Segunda Enmienda de la Constitución blinda el derecho a portar armas y donde un lobby como la Asociación Nacional del Rifle (NRA, según sus siglas en inglés) influye a los grandes partidos y a los congresistas al más alto nivel. En España hay cerca de tres millones de armas de fuego, la mayor parte escopetas y rifles para cazar.

El servicio de Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil se encarga de que la propiedad sea legal y gestiona la expedición de las respectivas licencias obligatorias para la posesión y uso.

Intervención controla los permisos, las vigencias y los puntos de venta, mientras que la detección de piezas ilegales o de –por ejemplo– posible tráfico desde Portugal en zonas de la ‘raia’ compete a la Policía Judicial. Reconvertir armas inutilizadas o modificar las detonadoras es delito.

Para ser titular de un arma hay distintos requisitos, que son más restrictivos para las cortas. Para las de caza, es necesario ser mayor de 18 años –aunque hay autorizaciones a partir de 16, siempre y cuando estén acompañados de una persona mayor de edad con licencia–, superar el psicotécnico y carecer de antecedentes penales o anotaciones en el fichero de violencia de género. Algunas condenas por delitos violentos conllevan, como pena accesoria, una inhabilitación que prohíbe tener o portar armas.

Armas cortas, en una de las subastas de la Guardia Civil. INAKI OSORIO

Para obtener un permiso del tipo D (rifles de caza mayor) y E (escopetas y carabinas para caza y tiro deportivo), es obligatorio superar un examen teórico y una prueba práctica. La primera vez que un cazador quiera obtener licencia para un arma, debe declarar que su interés es la actividad cinegética. Para renovar basta con adjuntar la licencia. El permiso caduca a los 5 años, requiriendo visado cada dos y un años, respectivamente, a partir de los 60 y 70 de edad.

Para protegerse, siempre y cuando se acredite la situación de necesidad, la ley contempla la licencia de tipo B. Ampara la posesión de pistolas y revólveres de defensa personal. En la provincia, este número de licencias no suele alcanzar el centenar de casos. La mayoría en los últimos años son exmiembros de las fuerzas de seguridad del Estado o del Ejército. También hay magistrados, fiscales o empresarios que hayan podido ser amenazados. Las pistolas y revólveres de la clase B se pueden llevar encima, pero nunca exhibir. Deben guardarse en un lugar seguro. Las de tipo D, para caza mayor, en una caja fuerte o un armero de seguridad.

En Ourense hay más de 21.000 armas para menos de 19.000 licencias. Conservarla sin licencia tras el fallecimiento de un familiar supone una infracción. Si se desea guardar con fines ornamentales o por su valor sentimental, la Guardia Civil se encarga de inutilizarla. El instituto también se ocupa del depósito y de una labor de intermediario en las pujas que se celebran una vez al año en la Comandancia, para la venta en un acto público, mediante esta modalidad, de aquellas de cuyos propietarios quieren desprenderse por un precio que fijan.

La próxima subasta tendrá lugar en Ourense el 24 de enero de 2022, a las 10 horas, según un anuncio publicado ayer en el Diario Oficial de Galicia. Por el procedimiento de pliego cerrado, se procederá, en la sede de la Comandancia –calle Bieito Amado, número 17, en Santa Mariña– a la enajenación de 800 armas (escopetas, rifles, carabinas, pistolas y revólveres). Dichas armas serán expuestas al público, en las citadas instalaciones del instituto armado, entre el 17 y 21 de enero, de 9 a 13.00 horas.

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