Como en la mayoría de las olas anteriores, la explosión de contagios en Ourense es mayor en el inicio que en otras áreas sanitarias y, en especial, que en las otras ciudades gallegas. La de As Burgas, termómetro de la pandemia en la comunidad, registra una incidencia acumulada de más de 530, más del doble que Vigo, que es la segunda capital en peor situación, y cinco veces más que A Coruña, pese a que esta es la capital más densamente poblada.

En los últimos cinco días, la curva de casos activos de COVID ha pasado en la capital de Ourense de 415 a 625, lo que representa un incremento del 50%. La detección de contagios en entornos como algunos colegios así como los cribados, con un alto ritmo de recogida de muestras en los dos puntos COVID auto del hospital de Ourense –ayer había colas de vehículos–, además de en los centros de salud y los PAC, puede estar arrojando una fotografía más precisa de la circulación del coronavirus que en otros lugares.

Una enfermera recoge una muestra nasal de una de las personas que acudieron ayer al COVID auto de Ourense. // F. CASANOVA

Dice la directora asistencial del área sanitaria, Mar Vázquez, que la presión asistencial es baja de momento pero sí hay preocupación por las posibles repercusiones futuras, ante un incremento de la curva sostenido desde finales de octubre.

A nivel provincial, la incidencia también es la mayor de Galicia. Según el informe diario del Sergas difundido ayer, se han detectado 169 nuevos positivos en 24 horas que elevan el total de casos activos en Ourense a 1.134. El número de concellos sin casos se reduce a 31.

La presión hospitalaria sigue baja

Además de los 625 pacientes con infección en curso de la ciudad, hay 64 en Allariz, 60 en Barbadás, 57 en O Carballiño, 28 en San Cibrao das Viñas, 22 en Xinzo de Limia, 17 en Ribadavia, 16 en Pereiro de Aguiar, 15 en Trasmiras, 14 en Ramirás, 12 en Vilar de Barrio, Padrenda y Gomesende, 11 en O Barco y Coles y 10 en Sarreaus.

De momento, la repercusión hospitalaria es baja: hay un total de 28 pacientes ingresados, 25 en planta y 3, graves, en la UCI.

Desde ayer, en Galicia es necesario presentar el certificado COVID para ir a un restaurante y, en el caso de los bares, a partir de las 21 horas.