La Xunta y el Ministerio de Cultura iniciaron esta semana una nueva fase en la candidatura de la Ribera Sacra a Patrimonio Mundial tras el informe del órgano asesor de la Unesco, el Icomos, que detectó puntos débiles en la propuesta, lo que propició un aplazamiento en el proceso. Esta misma semana se celebró una reunión con representantes de este órgano en la que participaron, entre otros, el conselleiro de Cultural, Román Rodríguez; el embajador de España ante la Unesco, Juan Andrés Perelló; la directora general de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, María Dolores Jiménez-Blanco, y la directora general del Icomos, Marie-Laure Lavenir.

Esta reunión, dijo el conselleiro, marca un punto de inflexión en el proceso, ya que a partir de ahora se revisará el expediente en colaboración con los miembros del órgano asesor. “Seguimos creyendo en el gran valor de la Ribera Sacra y mejoraremos todo lo que sea preciso para dar el último paso con toda la fuerza y conseguir el sí definitivo”, apuntó Román Rodríguez. El objetivo compartido entre la Xunta y el Gobierno del Estado es intensificar el trabajo y avanzar, de la mano del Icomos, para dar un nuevo impulso a la candidatura.

Una de las medidas de refuerzo consiste en ampliar el equipo técnico que trabaja en la candidatura con el fin de incorporar nuevos perfiles. También se intensificará el contacto con las administraciones implicadas y con los propios vecinos. Rodríguez señaló que desde el “aplazamiento estratégico” de la candidatura continuaron sumando esfuerzos y trabajando para perfeccionar el expediente. “Ahora queremos avanzar y para ello solicitamos la ayuda y colaboración del Icomos, para estar en la fase final en el plazo de tiempo más breve posible”, indicó.