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Faro de Vigo

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Jácome fija el 1 de diciembre sin contar con la edil para abrir las termas: “Bajo yo a la arena”

Culpa a la Xunta de “fundamentalismo” y a funcionarios "que cobran 5.000 euros al mes" por el retraso | La concejala Flora Moure: “Es una falta de respeto de quien desconoce el procedimiento; yo no me saltaré la ley”

Las termas públicas de A Chavasqueira, cerradas. | // B. LORENZO

Con casi todas las restricciones revocadas, el levantamiento en días del estado de emergencia sanitaria en Galicia y un camino firme hacia la normalidad, gracias a la vacunación masiva, los ciudadanos de Ourense y los turistas todavía sufren una situación excepcional que afecta a un motor del desarrollo local: el cierre, desde marzo de 2020, desde el inicio de la pandemia, de todas las instalaciones termales públicas. La gran afluencia de viajeros durante el último puente, con casi un lleno en la ocupación hotelera, se produjo en pleno apagón termal. El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, fija una fecha para ponerle fin. El 1 de diciembre, “sí o sí”, las termas estarán abiertas, coincidiendo con la llegada del AVE prevista para ese mes, y “dos días antes” del encendido de la iluminación navideña. El anuncio de la fecha sin que lo supiera la edil competente, Flora Moure, causó malestar a la afectada.

El regidor culpa de la situación a la Xunta, por el “fundamentalismo” con la nueva normativa termal. “Obvió totalmente la singularidad de Ourense e hizo una ley que cerró las termas de cuajo, con unas exigencias muy complicadas que tenemos que cumplir”. Como en otras ocasiones, también responsabiliza a algunos funcionarios: “una jefa de servicio que cobra en torno a 5.000 euros brutos al mes”, dijo, ha realizado una tramitación “con avances bastantes pequeños” para poder reabrir las instalaciones. “Los avances van más lentos de las órdenes que di. Tendré que hacer lo de otras veces en este Concello, que es bajar la arena y meterme yo hasta en cada proyecto y en qué ingeniero se contrata, como hemos hecho con la reforma de la calle Concordia, que se va a licitar gracias a un ingeniero del personal eventual de Democracia Ourensana. Si es con técnicos del Concello, no se licita ni de coña”.

Las competencias de Termalismo están en manos del PP –la edil Flora Moure recuperó el área tras la reanudación del pacto de gobierno–, pero el alcalde ha convocado una reunión urgente para el próximo lunes, en la que estarán presentes la jefa de servicio y la concejala, “más los ingenieros de Democracia Ourensana”. Después de haber “delegado” en el departamento una solución para el cierre de las pozas –añadió después en su Facebook–, “seis meses después no hay avances, pese a que ya con Flora Moure de concejala se empezaron a mover expedientes. Sin ella aún estaría peor la situación. Pero no podemos esperar más”.

Flora Moure asegura que fue convocada ayer por la mañana a la reunión del lunes, “pero desconocía el anuncio de la fecha, me enteré por los medios”, dice. “Me parece una falta absoluta de respeto, tanto para los funcionarios como para el concejal del área. Es propio de alguien que no conoce el procedimiento. No me esperaba esto del alcalde, pero conociendo sus faltas de respeto habituales ya no me causan ningún tipo de sorpresa. Ya veremos cuando baje a la arena, como dice, a ver qué procedimientos siguen. ¿Vamos a saltarnos la legalidad? Porque yo no”, advierte la edil de Turismo.

Moure añade que el intervencionismo de Gonzalo Jácome se remonta a hace meses, antes incluso de que se retomara el pacto DO-PP, sin que hubiera servido esa decisión para poner fin al cierre de las zonas de baño. “El trabajo que se está haciendo en relación al termalismo lo ha marcado el alcalde con un técnico de su confianza. Los funcionarios de la concejalía están siguiendo esa estrategia y planificación, respetando a rajatabla las directrices marcadas”.

La concejala, que considera que “la presión mediática y de los ciudadanos es fuerte para que se reabran las termas”, asegura que, en varias reuniones mantenidas con la Xunta, ha solicitado una “solución alternativa” para poder aprovechar el potencial termal en las actuales circunstancias, con un nuevo marco regulatorio y una pandemia.

Este nuevo cisma no pone en riesgo el pacto de gobierno en su segunda parte, según Moure, que es la portavoz municipal del PP. “Que se manifiesten públicamente divergencias no quiere decir que afecte al acuerdo”. La concejala no esconde su malestar y no se pierde en circunloquios. “Yo no me siento minusvalorada ni puenteada. Si lo considera oportuno, que me retire las competencias”, manifiesta.

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