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CAMINO DE SANTIAGO

El Camino más ‘dogfriendly’

Crunch, Júnior y Pinza con sus compostelanas en Santiago, junto a sus dueños.

Vicente Dibuja y Marcial Reino organizaron la peregrinación del camino de Santiago de Compostela como surgen las mejores ideas, de una forma espontánea y natural. Se informaron en diferentes foros y páginas web para iniciar un recorrido de cinco etapas desde Sarria a la capital gallega, donde no estarían solos tendrían a Pinza (border collie) y Júnior (labrador chocolate) como los acompañantes más fieles.

Marcial Reino recuerda que “lo primero que hicimos fue buscar albergues y hostales donde pudiéramos dormir con los perros. A partir de experiencias de otras personas que ya lo habían hecho y sobre todo buceando por internet para encontrar sitios y también algunos consejos o recomendaciones durante el camino”.

"El segundo día nos encontramos con otro chico que iba con perro y fuimos juntos"

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Con la mochila cargada, salieron de Ourense rumbo a Sarria en el vehículo de un amigo de uno de ellos para no tener que estar pendiente de su coche en cada etapa. Arrancaron desde Sarria, hicieron noche en Portomarín, descansaron en Palas de Reis para llegar a Arzúa y durmieron en O Pedrouzo, antes de encarar la última etapa hasta llegar a la Plaza del Obradoiro.

Cada vez más gente se anima a a hacerlo con perros y eso es algo que no sale en las estadísticas, pero sí que se ve y se sienten por todos los caminos que llegan a Santiago. Marcial explica que “el segundo día de Camino nos encontramos con un chico que era de Igualada (Barcelona) y desde ahí dormimos en los mismos sitios hasta completar el camino juntos”. No hubo ningún problema para que en medio de la naturaleza más bucólica que unía Portomarín con Palas de Reis, un barcelonés como Pedro Murga y su acompañnte Crunch (mestizo grande) se unieran a Pinza y Júnior en una aventura que cada día superaba los 20 kilómetros de recorrido.

Júnior y Pinza en una de las etapas del Camino.

Marcial describe que “hacer el Camino con perros es diferente, pero es muy divertido, nosotros nos lo pasamos muy bien. Es una pasada. Si ya de por sí la gente del Camino de Santiago es muy amable y super sociable, cuando vas con un perro es muchísimo más. La gente es muy atenta, muy comprensiva, no les importa que lo lleves suelto, no tienen ningún tipo de problema, a todos lo sitios que íbamos con los perros a tomar algo o desayunar nos atendían sin ningún problema, la verdad es que es una experiencia muy divertida”. Los perros van ganando terreno en la sociedad y en el Camino no podía ser menos.

La peregrinación a Santiago también se moderniza y cada vez es más ‘dogfriendly’. El ourensano dice que “está muy normalizado que vaya la gente con perros. De hecho todo el mundo nos decía, que las personas que lo habían hecho más de una vez, muchas repetían y lo hacían con perros. Está muy normalizado y eso es bueno para todos”.

En el Camino se quedan anécdotas como la entrada de Pinza en una casa que tenía la puerta y salir escopeteada por ver a un San Bernardo atado o situaciones divertidas que, ahora, ya son parte de su recuerdo, pero también del Camino.

Disfrutando del buen tiempo en el Camino de Santiago. | // FDV

En todos los sitios donde se quedaron a dormir, no hubo pegas ni restricciones de los propietarios o dueños y eso lo quiere destacar. El ourensano añade que “sí que es cierto que a los sitios donde fuimos no había tanta gente como un albergue gratuito, pero hay gente que prefiere la comodidad de estar en un sitio que puedes llegar cuando quieras que no tener problemas para encontrar cama. Así lo tienes reservado y preparado cuando llegas de la etapa. Es más cómodo”.

"Solo nos encontramos a dos gallegos en todo el camino"

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Preparar la mochila, no es de lo más difícil, pero es otra cosa a tener en cuenta ya que cada perro es un mundo. Marcial explica que “lo básico para llevar es comida, obviamente, bolsas para recoger la caca, algo de agua también aunque por el camino puedes pedir agua en los bares donde no encontramos ningún problema o hay varios riachuelos. Además hay que llevar varios arneses, varias correas y una crema para las almohadillas, que al caminar tanto se pueden agrietar”. A los perros también se les da la compostelana y Pinza, Crunch y Júnior la tienen por merecimiento.

Paisajes naturales, excelso color verde y si al entorno se le añade una meteorología que acompaña puede ser la mezcla perfecta para alimentar las ganas de repetir. Marcial no lo descarta y finaliza diciendo que “nos encontramos gente de todas las partes del mundo. Una japonesa, varios italianos y sobre todo muchos andaluces. De hecho, gallegos nos encontramos dos como mucho”. El Camino es divertido, pero si se hace con perros lo es más.

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