Han pasado 19 meses desde que el Campo da Feira de Ourense suspendió la actividad como consecuencia de la pandemia del COVID-19. Desde que se declaró la crisis sanitaria, en marzo de 2020, las mesas alargadas en las que se servía el pulpo los días de mercado, han permanecido vacías.

Pasado este tiempo, y ante la buena evolución epidemiológica, el Concello de Ourense ha decidido reanudar la actividad, que incluye también puestos de plantas y embutidos en el recinto. Desde hoy, todos los días 7 y 17 habrá pulpo en la feria de la capital, recuperando una tradición que muchos reclamaban.

La Asociación de Pulpeiros do Carballiño - Arcos celebra la reactivación de esta actividad que retoman con la instalación de cinco puestos. El gremio manifestó ayer su satisfacción por el regreso al campo de la feria de Ourense ya que, si bien otras ferias de Galicia habían ido recuperando su actividad, en el caso de la capital de As Burgas, la demora ya era larga.

No ocurrió así con los vendedores ambulantes, que desde hace meses se instalan en los días de mercado a orillas del Barbaña manteniendo las distancias y medidas de protección sanitaria.

Recuperar una costumbre

Con la reactivación de esta actividad que se hace hoy efectiva, los pulpeiros animan a la población a recuperar la tradición de comer el pulpo en la feria, una costumbre que se ha visto muy castigada por la pandemia.