Parecía un plebiscito a la gestora del PSdeG de Ourense donde lleva más de 600 días de forma interina y así fue. Desde la dirección provincial socialista señalaron los resultados como una “holgada victoria" y llamaron a una unidad elegida por la militancia. Sin embargo, los resultados reflejan que lejos de haber una unión en el seno socialista hay una grieta entre la resistencia de una gestora que tendrá que renovarse a corto plazo y una lista de afines que luchan contra el aparato orgánico establecido y que pretende hacer cumplir los estatutos del partido. La lista de los afines liderada por Fumega gano en 14 de los 22 centros y la de Noela Blanco en los otros cuatro, consiguiendo un total de 548 apoyos para la lista de los afines y 369 apoyos para la lista de los críticos.

Los dos sectores del PSOE se sienten ganadores. Francisco Fumega, alcalde de O Carballiño, comentó que “el resultado está claro, no hay mucho que discutir, es un 60% de los votos frente a un 40%”. Los votos afianzan a una gestora que se mantiene en el aparato orgánico del partido pero que tendrá que celebrar un congreso local, para decidir nuevos miembros y todas las miradas están puestas en el congreso autonómico donde se disputan el liderazgo de PSOE de Galicia, Caballero y Formoso.

Los críticos ven los resultados, ese 40%, como un germen para hacer las cosas de otra forma donde la militancia sea la voz suprema y para ello piden que se convoque la asamblea para elegir una nueva gestora. Convocatoria que no se produjo por la pandemia, según señalaron fuentes socialistas.

Los cinco afines a la dirección provincial y los tres críticos irán al congreso federal del 15 de octubre a apoyar a Sánchez, pero todos estarán pensando en fortalecer un partido que está roto orgánicamente. La resistencia de los afines o la conjura de los críticos se dirimirá en las próximas fechas para llegar a las municipales con la mayor de las fortalezas.