La militancia socialista votó ayer para elegir a los ocho delegados que representarán a la provincia en el congreso federal en el que se reelegirá a Pedro Sánchez como secretario general, y que se celebra los días 15, 16 y 17 de octubre en Valencia. Ourense es la única gallega que no logró pactar una lista unitaria y ha tenido que recurrir a las urnas.

La votación estuvo muy apretada, tanto en la ciudad como en la provincia, y finalmente la candidatura respaldada por la dirección provincial, encabezada por el alcalde de O Carballiño, Francisco Fumega, se impuso con 548 votos frente a la lista alternativa, liderada por la exdiputada Noela Blanco, que logró 369 votos. Un 59,8% frente a un 40,2%.

Los resultados son los que deciden la representación de cada candidatura en la lista definitiva, que finalmente estará formada por cinco integrantes de la lista ganadora y tres de la menos votada. Los delegados serán, por tanto, Francisco Fumega, Sara Inés Vega, Rafael Rodríguez, Uxía Tizón, Eduardo Ojea, Noela Blanco, Jose Antonio Nóvoa y Natalia González.

La votación se desarrolló en un ambiente de división y guerra interna agravada horas antes por la decisión la dirección federal del PSOE de suspender cautelarmente de voto y militancia a un avalista que apoyó la lista encabezada por Noela Blanco, por publicar en sus redes sociales insultos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. La resolución firmada este sábado por el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, sostiene que el contenido de dichas publicaciones “podría resultar desleal, irresponsable e injurioso” respecto a otros militantes y a órganos de dirección del partido.

Noela Blanco, en el centro, con sus compañeros tras conocer los resultados. Fernando Casanova

Una vez conocidos los resultados, Noela Blanco trasladó su agradecimiento a la militancia. Ve en el apoyo del 40% una muestra del “malestar con respecto a como se están haciendo las cosas desde la ejecutiva provincial, una situación de anormalidad que llevamos casi dos años sufriendo.” Dice sentirse respaldada y contenta de haber puesto el problema en la agenda: “Un 40% de los militantes pensamos que hay que buscar una solución”, alegó.