Las residencias de Ourense comenzaron ayer con el refuerzo de vacunación para los mayores. Y los equipos de profesionales sanitarios estiman que en una semana ya habrán terminado.

José Antonio Soria –de 71 años, natural de A Peroxa, aunque lleva en la residencia 8 años–, fue el primero en poner el brazo en la residencia DomusVi de Barbadás, poco después de las diez y media de la mañana. Y afirmó que no notó nada. “Yo del pinchazo no me enteré ni la primera, ni la segunda ni esta vez. Aunque después, conforme pasa el tiempo, sí que me duele un poco la zona”, explicó ante los medios de comunicación.

Y con el refuerzo ya en su cuerpo lo tiene claro: “La mascarilla sigue siendo necesaria”, recordó. “De esta dosis teníamos ganas porque ya hay ganas de poder salir a tomar un pinchiño, cenar en un restaurante o dar una vuelta”, contó.

Ramón García es otro de los usuarios de DomusVi que recibió la tercera dosis. A sus 62 años tampoco se quejó o más mínimo. “Es muy poco lo que tenemos que poner de nuetsra parte y mucho lo que recibimos a cambio”, incidió minuos después de que la enfermera le inoculara su tercera dosis. “Yo estoy deseando que nos quiten esto, porque me parece incómodo. Si hay que ponerla, se pone. Pero no me gusta nada”, confesó mientras se señalaba la mascarilla.

“Esto es un paso más para que nuestros mayores puedan vivir con tranquilidad y ser visitados por sus familiares sin miedo”, explicó Josefa Rodríguez Araújo, coordinadora de la campaña de vacunación en Ourense. El objetivo que se llegar a todas las residencias en un plazo de una semana.

“Tenemos divida el área sanitaria en 8 zonas y a cada una de ellas va un coordinador con el resto del equipo. Llevan una nevera y un termómetro para asegurarse de que las vacunas permanecen a la temperatura adecuada. Cada equipo se encargará de una o varias residencias distintas en la misma jornada, dependiendo del número de usuarios en cada una de ellas”, añadió Verónica Civeira, coordinadora de equipos de vacunación.

A aquellos que en un primer momento recibieran la pauta de AstraZeneca o Janssen, ahora se les inoculará alguna de las dos elaboradas con tecnología de ARN –Pfizer o Moderna–. Mientras que a los que ya tuvieran alguna de estos dos laboratorios les será inyectada la misma.

Un total de 163 mayores recibieron ayer en esta residencia ourensana el pinchazo de recuerdo contra el coronavirus. | // IÑAKI OSORIO

Sin bajar la guardia

Luisa Villamarín, directora del centro, reconoció que la alegría de recibir la primera dosis fue enorme. Con la segunda llegó la tranquilidad y con la tercera esperan continuar aproximándose a la antigua normalidad. “Tenían mucho miedo porque aunque aquí no hemos tenido casos, cuesta aprender a convivir con esto. Yo creo que ha llegado para quedarse mucho tiempo y hay que aprender a vivir con ello.”, aseveró la máxima responsable de un centro que tiene 163 residentes. “Nos ha costado un mundo estar libres de contagios. Pero aunque nos siga costando un mundo, esperamos continuar así”, destacó.

De momento no se sabe con exactitud cuándo comenzará la campaña de vacunación de la gripe, pero es posible que en un mes ya se inoculen los antídotos contra ese otro virus rspiratorio que también se ceba con los mayores cada invierno.

Desciende la curva pero crecen los contagios en centros escolares con 58 casos relacionados

Y mientras los mayores reciben su tercera dosis, algunas aulas de centros ourensanos han tenido que cerrar debido a contagios a los pocos días de comenzar el nuevo curso. En Ourense son 58 los casos activos relacionados con trabajadores o alumnos –ninguno de ellos en centros de Infantil–. Es el área sanitaria que más clases tiene cerradas por el momento con un total de 7. A su vez, el Sergas continúa con la vacunación del grupo de edad de entre los 12 y 16 años –próxima a terminar ya–.

En lo que se refiere a las residencias de la tercera edad, las de la provincia se salvan de brotes y solo existe, actualmente, un paciente diagnosticado en la de O Bolo. La situación de la asistencia sanitaria mejora también en los hospitales ourensanos: tan solo 8 personas permanecen ingresadas, aunque 5 de ellas se encuentran en la Unidad de Cuidados Intensivos por revertir gravedad –4 en el CHUO y 1 en El Carmen–. Verín y Valdeorras tienen sus camas libres de pacientes COVID-19. En las últimas 24 horas se han diagnosticado un total de 17 personas con coronavirus –a través de pruebas PCR– y el número de casos activos en toda el área sanitaria se sitúa en los 225. La capital continúa igual que la jornada anterior, sin nuevos contagios ni nuevas altas, con 88 personas pasando la enfermedad.

El municipio de O Barco de Valdeorras volverá al nivel medio de restricciones aunque esto no supondrá un cambio en cuanto alas medidas que deberá implementar el sector hostelero.