El lobo, el cánido resultante de su cruce con el perro, y los perros salvajes, son una verdadera preocupación para los ganaderos que ven como sus animales son atacados. Algunos quedan muertos pero otros quedan con serias heridas que requieren cuidados veterinarios que tienen un coste muchas veces elevado. Ese el es caso de un vecino del curro de As Laceiras, en Carballeda de Avia, Albino Méndez, que lleva años viendo los perjuicios que lobos y perros le causan a su ganado. El más reciente, hace unos 15 días, un ternero apareció con la carne desgarrada en un lateral de la parte trasera y le tuvieron que coger casi 60 puntos y desde entonces se le está haciendo curas.

“Era mejor que lo matara, así el animal no sufría, sin contar los gastos veterinarios”, apunta Méndez, que informó de lo ocurrido a Medio Ambiente y “vinieron a sacar fotos y cubrí el papeleo”, pero estos gastos para curar el animal “nadie me los paga”. Dice que también “le pedimos quemas controladas a la Xunta y no dejan”.

Explica que debido a los incendios de 2017 ahora hay mucho matorral de dos metros y “no se ve nada, ni lobos, ni vacas, ni terneros”, por lo que si una cría se pierde entre esa vegetación el lobo aprovecha para atacarla. Critica que no haya subvenciones para desbroces de fincas particulares ,y si no se conoce al titular “la Administración debería hacer algo para salvar los pueblos con limpiezas”.

En lo que va de 2021 dice es el primer caso de ataque a su ganado pero en años anteriores encontró terneros, potros, vacas comidos, y “una vez me devoró una vaca de 19 meses”. Y es que los lobos andan en manadas por lo que cualquier animal al que atacan no se puede defender. Han provocado la muerte de reses no solo en Carballeda de Avia sino también en el concello vecino de Melón, y afirma que ahora más que lobos lo que hay son perros salvajes y que “la Administración lo sabe”.

Este ganadero también recuerda que antes por la zona había muchos potros pero hace unas semanas se los llevaron sus supuestos dueños, muchos estaban mordidos, y cuando no hay equinos los lobos y los perros salvajes “se echan a lo que encuentran”. Ahora atacan ovejas, cabras, terneros, vacas. Lamenta que se los llevaran ya que además hacían una labor de desbroce y limpieza del monte evitando los incendios.

Méndez tiene 23 vacas que “son para mantener a los lobos”, y en Abelenda das Penas dice hay una persona joven que compró 300 cabras y las tiene en el monte para hacer limpieza y cuando en junio vino el veterinario a hacerles el control sanitario ya faltaban 50 que se las comería el lobo. Pide a la Xunta que “se tomen medidas y sean conscientes y dejen vivir a la gente en el rural, que podamos vivir de nuestro trabajo”. Lamenta que cuando no es el lobo o los perros, son los jabalíes, las águilas, o buitres, o los incendios, pero siempre se ven atacados.