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Explosión de la vendimia en Ourense

En A Teixeira (DO Ribeira Sacra) trabajaban ayer a pleno rendimiento. // I. OSORIO

Comenzó un poco mas tarde de lo habitual, debido a las lluvias intermitentes que empaparon las viñas de las cuatro Denominaciones de Origen de Ourense desde finales de agosto, pero la vendimia arrancó masivamente este fin de semana en Monterrei, O Ribeiro, Valdeorras y la Ribeira Sacra. La buena previsión meteorológica provocó que la estampa fuera similar en toda la provincia.

En esta última comarca es en la que se practica la conocida como viticultura heroica, denominada así por el grado de inclinación y el desnivel (en algunos casos de hasta el 70%) que alcanzan en muchas zonas los terrenos en los que se produce.

Dentro de esta comarca, en A Teixeira, Alfredo Domínguez (de 67 años) lleva varios días mirando al cielo esperando el momento oportuno para comenzar a recoger el fruto de todo un año de trabajo. Lo acompañan otras 8 personas, entre ellas su propio hermano y varios extranjeros que residen en otras provincias pero estos días los pasarán faenando en la Ribeira Sacra.

Cada uno de ellos va armado con unas tijeras para vendimiar. Y Alfredo les recuerda que se corta sin prisa pero sin pausa. “Con mucho cuidado de no dejarse los dedos. Tenéis que coger el racimo por debajo, apoyarlo en la palma de la mano. Y después cortáis por arriba, con mimo que si no podéis llevaros también la parte que tiene que volver a dar uvas. Intentad que se cuelen en el cubo las menos hojas posibles. La mano siempre por debajo para que no se caigan al suelo los bagos, que son los que dan el vino”, ilustra a los jornaleros entre los cuales tan solo hay dos mujeres.

Alfredo explica a los jornaleros cómo cortar los racimos antes de empezar a trabajar. // I. OSORIO

Les insiste también en que empiecen por los extremos y continúen en línea recta para no olvidarse de ninguna cepa. Que no quede nada sin vendimiar. Cada uno en una fila distinta. “Y cuidado con las que estén mojadas, que algunas aún están muy húmedas”, explica antes de empezar la tarea, poco después de las diez de la mañana.

“Este año va a ser una cosecha de muy buena calidad y cantidad. Vamos a producir mucho líquido porque nos ayudó el tiempo y las uvas están grandes y maduras. Esto es casi todo viña ecológica, las tratamos muy poco”, reseña sobre el cuidado que le da a sus cepas.

Él tiene un cupo de 1.000 kilos acordado para poder vender a las bodegas de la DO Ribeira Sacra. Su hermano, que carga barreños de uvas unos metros más abajo, vende hasta 1.400 kilos. “Pero no se pueden mezclar los racimos de las dos fincas, cada uno tiene una cantidad máxima con la que tiene que apañarse. Si produces más, pues lo dejas para consumo personal. De hecho nosotros producimos más para nuestra casa”, afirma.

Presume con orgullo de que sus viñedos están en la mejor zona posible porque les da el sol de frente desde por la mañana y por la noche se esconde por el otro lado de la ladera, permitiendo que refresquen los frutos y maduren adecuadamente.

Alfredo da indicaciones a los jornaleros antes de bajar a las viñas. Iñaki Osorio

Unos metros más abajo, en la misma ladera, se encuentra su hermano Bernardino (al que todos conocen como Nardo) analizando la situación y organizando el trabajo de todo el día junto a dos hombres que recorren la parcela cortando y cargando uvas con él.

“Nos acompañó la suerte porque no hubo pedrazo como en O Ribeiro"

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En 2020 tan solo recogió 600 kilos (por culpa del hongo mildiu que atacó con vehemencia), pero este espera conseguir más. “Nos acompañó la suerte porque no hubo pedrazo como en O Ribeiro. Aunque llovió bastante, estuvo muy repartida durante todo el año y no solo no nos hizo daño, sino que nos benefició porque en la Ribeira Sacra tenemos un microclima muy seco”, explica.

De joven emigró a Suiza y Alemania. Estudió alemán, francés e italiano, pero sobre todo cocina y se dedicó a la hostelería, aunque también por Europa adelante trabajó en la vendimia. Al retornar abrió un supermercado en Vigo que terminó por cerrar al no poder hacer frente a la competencia de las grandes superficies. Y, con 76 años, recoge uvas, de nuevo, en la Ribeira Sacra, en unos terrenos que él y su hermano heredaron de su padre. “Tuvimos suerte porque fue longevo y cuidó de todo esto muchos años. Evitó que los carballos invadieran el terreno”, explica mientras señala toda la ladera inclinada en A Teixeira donde nace el mencía.

En la DO Ribeira Sacra prevén recoger cerca de 6 millones de kilos. Iñaki Osorio

"Aquí no hay relojes que valgan. El tiempo es el que la naturaleza impone"

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Incluso cuando trabajaba en Vigo se desplazaba por las noches hasta la Ribeira Sacra para sulfatar. “Esto es muy esclavo. Hay que estar continuamente pendiente de que todo vaya bien. Aquí no hay relojes que valgan. El tiempo es el que la naturaleza impone. Y yo creo que cada vez hay más pandemias que afectan a las viñas”, advierte a sus más de siete décadas de experiencia.

Cuando le preguntan si las nuevas generaciones familiares continuarán con la vendimia Nardo contesta que “está la cosa difícil” porque su descendencia y la de su hermano se dedican a otras cosas.

En Freixendo (O Ribeiro) muchos vecinos tienen viñas. // I. OSORIO

No tienen ese problema en los viñedos de Freixendo (en la DO Ribeiro) donde trabajan estos días Maximino González y su familia. Sin embargo, sí que han padecido el mildiu y ahora apuran la recogida porque algunas uvas empiezan a pudrirse.

Desde el viernes y hasta hoy, siete personas cortan y transportan la cosecha de treixadura y torrontés que después desemboca en la cooperativa vitivinícola de la denominación de origen a la que pertenecen.

“Mi producción estimada es de 8.000 kilos pero no creo que la alcance porque perdí mucho por el hongo y el verano no fue lo suficientemente caluroso para que madurasen las uvas. En julio hubo máximas de 21 grados y mínimas de 10 algunos días. Muy poco sol”, lamenta.

La DO Ribeiro estima recoger 9 millones de kilos. | // I. OSORIO

José Luis García Pando, presidente de la DO Valdeorras, estima la previsión de recogida entre los 5,5 y 6 millones de kilos; cifra similar a la que maneja Lara da Silva, presidenta de la DO Monterrei.

Son 100 las bodegas inscritas en la DO Ribeira Sacra que, según el presidente de la misma (José Manuel Rodríguez), podría llegar a los 6 millones de kilos recolectados. Mientras que para la más extensa de todas, la DO Ribeiro, la cifra asciende a los 9 millones de kilos de uva.

En Tamaguelos, parroquia de Verín (DO Monterrei), también vendimiaron ayer. Iñaki Osorio

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