El BNG reiteró ayer en el Parlamento su petición de un Plan director en el Macizo Central, con el fin de evitar los incendios forestales y sus consecuencias. La portavoz de Montes, María Albert, también pidió una respuesta sobre las medidas previstas por la Xunta para regenerar la zona quemada e impedir que las cenizas contaminen acuíferos y ríos. Asegura que la Xunta “no protege este espacio de gran valor medioambiental y paisajístico” y recuerda que el propio director xeral de Montes reconoció la “alta probabilidad de que se produzcan incendios de difícil extinción”.

La nacionalista destacó que estas preguntas ya fueron formuladas en otras ocasiones, y siguen de plena actualidad ya que desde entonces “no cambió nada” en la gestión del territorio del Macizo desde “septiembre de 2020 a setiembre de 2021”. Y este mes “registramos el primer gran incendio de la campaña 2021, en un espacio colateral al Macizo Central con 1.600 hectáreas en Ribas de Sil y recientemente en Chandrexa, apenas a 100 metros de distancia del Parque Natural do Invernadoiro”.

Albert recordó además que hace un año “ardió la comarca por todas partes” y este mes el fuego calcinó más de 700 hectáreas en la localidad de Rebordechao, en la Serra de San Mamede, en el Macizo Central. Un incendio que, dice, puso en grave riesgo las viviendas, el ganado y la reserva forestal de A Edreira, dentro de la Rede Natura 2000 y fue la implicación de los vecinos y de los medios de extinción los que impidieron que la superficie quemada fuera aún mayor.

La diputada recalcó ante el Parlamento que lo acontecido una vez más en la zona del Macizo Central evidencia “la negligencia de la Xunta” para poner en marcha medidas preventivas y “no deja de ser llamativo que el Macizo Central no cuente con un Plan director para la prevención de los incendios”.