Ayer quedó controlado, según la información aportada por la Consellería de Medio Rural, el incendio que desde el lunes asolaba Chandrexa de Queixa. Algo más de 24 horas tardaron los equipos de extinción en sitiar las llamas que calcinaron, aproximadamente, una superficie de 50 hectáreas. En su control participaron un técnico, 11 agentes, 32 brigadas, 20 motobombas, 2 pas, un helicóptero y 2 aviones.

También, gracias en parte a la lluvia, mejoró la situación de los fuegos iniciados en Ribas de Sil (parroquia homónima), que afectan a los municipios lucenses de Quiroga y Pobra do Brollón. Las superficies quemadas se calcula que rondan las 1.450 hectáreas y las 140, según las últimas estimaciones. Ambos están estabilizados.